Un viaje al futuro marcó esta jornada. Los Pet Shop Boys nos regalaron uno de los mejores shows de la historia del evento. Rodrigo Villegas lo hizo de nuevo y Bomba Estéreo no desentonó.
Animadores.
Karen maravillosa con su vestido verde y con su inglés perfecto. Rafa sigue como si estuviera en el castillo del «Revolviéndola» en La Serena a finales de los años 90. Quedó al debe con su manejo del inglés, lo que resulta llamativo porque lleva años viviendo en Estados Unidos. Karim Butte tuvo un gran desempeño como presentador. Lo que sí, se le pasó la mano con el solarium. Pensé que era Bruno Mars. Ni Cruz Johnson se atrevió a tanto.
Pet Shop Boys.
Este es el equivalente pop al show de Andrea Bocelli de 2024. Pet Shop Boys nos ofreció la propuesta más futurista de la historia del evento, donde abrieron el show mostrando la bandera de Ucrania. Un elegante ritual pagano de synth pop encabezado por esos dos notables sumos sacerdotes llamados Neil Tennant y Chris Rowe, que al borde de unos muy bien llevados 70 años hacen gala de talento y proponen más que muchos veinteañeros con computadores e IAs. Un show intenso, con quizás la mejor puesta en escena en la historia del evento, y acompañados de una banda espectacular. Pensé inicialmente que era solamente el dúo apoyado con pistas grabadas, pero después aparecieron los músicos de las penumbras. Ahora queda claro de dónde bebió Jorge González para concebir el disco «Corazones». La doble gaviota quedó cortísima para un espectáculo mítico.
Rodrigo Villegas.
Demostró ser una «máquina» de la comedia. Un show inteligentemente planificado, pensado para la jornada que le iba a tocar, con un notable uso de recursos multimedia y acertadas invocaciones a la nostalgia, como la sorpresiva aparición de Los Blondon Boys, con Claudio Moreno incluido. No entiendo cómo alguien podía temer por su suerte tomando en cuenta su oficio y sus dos exitosas expediciones anteriores. Sacó su merecida doble gaviota.
Bomba Estéreo.
Salieron a las 2 AM ante una Quinta a medio llenar, con una puesta de escena llena de hongos inflables. No estuvo tan fuera de tono respecto a Pet Shop Boys. Fue otro ritual tecno, aunque con un sabor más ancestral. Comenzaron con su hit «Fuego» y desde ahí construyeron un espectáculo sólido y consistente, donde tuvieron como invitada a la chilena «Flor de Rap». Merecida doble gaviota.














