Alfonsina Aguirre de “Rojo”: “En un momento perdí mi identidad, traté de agradarle a la gente y me perdí a mí misma”

La participante de la categoría cantantes de “Rojo” reveló en el programa que cuando niña fue víctima de bullying por su cuerpo y que hoy, años después, ha sentido algo similar con las críticas destructivas que recibe en redes sociales. De esta situación y de cómo ha sido su paso por el programa busca talentos de TVN, Alfonsina Aguirre conversó con Fotech.cl.

Hola Alfonsina, ¿cómo estás?, ¿cómo te has sentido en Chile nuevamente?
Me he sentido muy bien en este tiempo, muy bien recibida, por mi familia principalmente, y por toda la gente que se ha dado el tiempo de conocerme y yo de conocerlos, y de poder entablar una amistad sincera con ellos. Sobretodo desde que llegué a “Rojo” pude empezar a tener amigos aquí, ya no se trata sólo de familia, sino de lazos de amistad bastante profundos hasta ahora.

Estando en México, ¿qué sabías de la versión original de “Rojo”? ¿A quiénes conocías de los bailarines o cantantes del programa?
No sabía mucho, te voy a ser sincera. Sabía que se hablaba mucho de “Rojo”, sabía que Mon Laferte había participado en “Rojo”, pero no mucho más que eso. Mucho más adelante empecé a investigar y a saber acerca del programa más en profundidad, de sus concursantes y todo eso.

¿Cómo decidiste postular a “Rojo”? ¿Nos puedes contar cómo fue tu casting?
Cuando llegué a Chile, ya había pasado un mes desde que había empezado la primera temporada. Entonces una tía me dijo: “Ay, Alfonsina, hubieras estado antes acá y ya hubieras postulado para esta temporada”. Y justo un mes después me dijo ella misma: “Abrieron postulaciones, deberías de participar, justo ahora que no tienes trabajo”, porque no tenía trabajo, así que mandé un video mío cantando “Fall In Line”, de Christina Aguilera y Demi Lovato. Un mes después me respondieron, fui a hacer otro casting, en el que estaba híper, híper nerviosa, pero por suerte me escogieron para hacer un tercer filtro en el estudio de “Rojo”, donde estaba mucho más tranquila. Y finalmente, el casting televisado, donde ahí sí que estaba nerviosa otra vez, porque jamás había salido en televisión en vivo, ni siquiera sabía como me veía. Estaba muy nerviosa, pero por suerte quedé y ahora estamos aquí, aunque ahora estoy en capilla.

En un comienzo muchos te indicaron como “apitutada” por el parentesco con Millaray Viera, ¿cómo enfrentaste esa situación?
Al principio me entristeció un poco, porque la verdad es que desde que soy muy pequeña sé trabajar, aprendí a trabajar y todo ha sido a base de esfuerzo, toda mi vida, entonces me costó creer que la gente estuviera diciendo que yo había quedado de esa manera, pero al final de cuentas, yo sé que no es verdad, yo sé lo mucho que he trabajado para llegar hasta acá y estoy bien conmigo por eso. De hecho, mi familia se enteró cuando me habían aprobado para el casting, antes de eso, nadie sabía.

¿Qué te parece lo exigente que ha estado este jurado en comparación al anterior?
Yo creo que un jurado exigente hace artistas de alto nivel, obviamente sin llegar a la exageración, pero ellos, hasta ahora, todas las críticas han hecho han sido constructivas, todas con fundamentos, para que nosotros crezcamos como artistas y como personas, entonces estoy súper de acuerdo, porque así todos buscamos superarnos.

Has estado las últimas semanas en riesgo de eliminación, ¿cómo te hace sentir eso?
Yo creo que las primeras semanas me afectaron mucho. Hubo una pérdida de identidad, porque la primera semana que me fui a capilla, yo me acuerdo que di todo ese día y pensé que me había salido tan bien, entonces me entristeció mucho que a partir de esa presentación yo me fuera a capilla y me perdí, me perdí mucho. Por suerte, pude seguir una semana más en el programa. Volví a irme a capilla y eso fue porque en un momento perdí mi identidad, traté de agradarle a la gente y me perdí a mí misma, entonces sucedió lo que tuvo que suceder. Después de eso, justamente ese viernes de eliminación, me dije a mí misma: “ya, voy a cantar las canciones que yo quiero cantar, lo voy a hacer bien, con el corazón”, y eso fue lo que sucedió. Me encantó que me rescataran ese día. Ahora, que me fuera a capilla esta semana, no me molestó, porque sé que me arriesgué bailando y con esa música diferente a todo lo que había hecho, pero me encanta esa canción, que ya había cantado antes en versión más lenta. Me gustó hacerla. Ahora estoy bien conmigo misma, interpretando las canciones que yo quiero, y quiero llegar hasta donde tenga que llegar haciendo eso. Prefiero que sea así, siendo sincera conmigo, y no como pasó en la tercera semana, donde intenté cumplir expectativas y que termine siendo un desastre.

Eres una de las concursantes que se atreve con temas más modernos, ¿crees que eso se valora en la evaluación?
Yo creo que sean temas modernos o muy viejos, o viejos nada más, fuera de onda, uno tiene que saber hacer las cosas bien, entonces no creo que tenga que haber un plus porque esté proponiendo cosas nuevas. Yo sé que puedo ser más atrevida, pero una cosa es darte un mérito por tratar de salirte del esquema y otra a que eso altere mi calificación de manera positiva sólo porque hice eso. Si lo hice bien, que me evalúen bien. Si lo hice mal, que me evalúen mal.

¿Por qué ocurre que, con lo jóvenes que son los participantes, interpretan canciones tan antiguas? ¿Es decisión de ustedes o de la producción?
Bueno, yo creo que no es que todos interpreten canciones tan antiguas, todos hemos hecho diferentes tipos de canciones, uno más clásicos, porque es parte de su repertorio y de lo que saben cantar. Estas decisiones se discuten entre concursantes y producción, nunca nos imponen cosas que no queramos cantar ni viceversa. Si producción nos dice: “no, creo que esa canción no es para ti”, lo respetamos y es un acuerdo mutuo, siempre. Si de un lado alguien no está de acuerdo, entonces no se hace.

¿Qué es lo que le falta a esta segunda temporada para lograr ser tan popular como lo fue la anterior?
Yo creo que tiempo. El tiempo siempre es importante para que la gente conozca a la gente. Después que terminara la primera temporada partió inmediatamente la segunda, entonces se quedó mucho la nostalgia de los concursantes anteriores y que la gente quiera seguir viéndolos, lo que me parece absolutamente válido. Es cosa de tratar de llegar a los corazones de la gente a través del tiempo, ya se dieron historias de vida, de bailarines y cantantes, ya se dio la mía, y la idea es conectar con el público no sólo a través de la música, sino también de como somos como personas. Hay que darle tiempo al tiempo.

Esta semana hablaste de tus inseguridades a causa del bullying, ¿cómo crees que afecta eso en tus presentaciones?
Eso ya pasó igual, pero creo que sigue afectando esa parte de querer ser aceptada, porque durante mucho tiempo no lo era en grupos sociales o me sacaban. No sé, yo me creía que era la fea, la tonta y la gorda de la escuela, y que eso iba a ser para siempre. Luego de eso, me pegué el estirón y seguí tratar de agradarle a la gente porque me di cuenta que le gustaba a las personas, le gustaba a los niños. Luego, me adapté a otro esquema, tratando ser la niña perfecta para todo el mundo y tampoco estaba bien. Siempre lo hice en base a las opiniones de las demás personas y hace muy poco que empecé a buscarme, a buscar lo que era, lo único que sabía era que la música es lo que me apasiona y, como dije anteriormente, si pudiera cambiar el mundo, lo haría a través de la música, porque eso es lo que más me importa, la música y la humanidad. En las presentaciones, creo que afecta, porque todavía no me encuentro del todo y es aún más difícil encontrarse cantando temas de otras personas, pero estoy en el proceso. Por suerte, el programa y los jueces me han dado la oportunidad, me han criticado para que yo también pueda crecer. Yo creo que estoy en un buen camino para superar estas inseguridades y, como dije antes, darle tiempo al tiempo.

¿Qué mensaje le podrías dar a quienes sufren de bullying para ir superándolo?
Que crean en ellos mismos, que se descubran y que se cuiden, porque no es cosa de decir: “así soy y que le guste a quien le guste”, sino es más por “así soy, ¿por qué soy así?”. Siempre van a haber personas que te van a criticar, que no les va a gustar cómo eres, quién eres, cómo hablas, lo que haces, en fin. Siempre va a pasar. Mientras uno esté seguro de quién es, todo lo demás no importa. Hay que ser sincero con uno mismo, preguntarse si uno tiene que cambiar algo de sí mismo porque alguien te lo dijo o la tengo que cambiar porque me hace mejor a mí cambiarlo. Siempre hay que cuidarse física y sicológicamente, y seguir una identidad porque a uno le gusta ser esa persona, siempre respetándose y respetando el entorno en el que uno está.

Según tu opinión personal, ¿cuál de tus compañeros es el más fuerte y el más débil?
Como lo dije en el confesionario, para mí ya todos son artistas, todos tienen su propia voz, todos lo hacen diferente y lo hacen con tanto corazón, que me emociona verlos evolucionar y triunfar. Ahora, por el lado técnico, que es el único criterio por el que podría decir quién es el más débil y el más fuerte, Emilia es un monstruo, técnicamente es un monstruo, es súper afinado, tiene mucha experiencia en el escenario, ella es la más fuerte. Y el más débil, Ebens, solamente por el hecho de la técnica, aunque para mí tiene una voz muy singular y muy bonita.

¿Qué mensaje te gustaría enviarle a tus seguidores?
Quiero que sepan que los adoro, que todo el tiempo me alegra muchísimo leerlos, aunque no pueda responderles a todos cuando quiero hacerlo, pero me alegra mucho saber que tengo el apoyo de gente que me tiene tanto cariño, que me regala tantos chocolates. Todo el trabajo que hago, no es sólo por mí, sino por ellos, porque ellos me hacen ser mejor como artista, que quiera superarme y todo mi trabajo se lo dedico a ellos. Les pido perdón por ciertas fallas, pero uno es humano, y darles las gracias, porque a pesar de esas fallas, ellos siguen conmigo, y eso es lo más importante. Si pudiera abrazarlos a todos y decirles cuanto los aprecio, lo haría, en este mismo instante.