Billie Eilish lleva un año recorriendo diferentes partes del mundo en el marco de su gira «Hit Me Hard and Soft: The Tour», que traducido significa «golpéame fuerte y suave». Pero lo que la artista de 23 años nunca imaginó fue que uno de sus fans se tomaría la frase al pie de la letra.
La situación ocurrió en la última de sus presentaciones, llevada a cabo el reciente jueves en el Kaseya Center de Miami, en Florida, Estados Unidos. Fue en ese lugar donde la joven cantante se llevó el susto de su vida al ser violentamente sujetada y arrastrada por una persona del público.
Todo sucedió cuando, en medio del concierto y sin que antes hubiese ocurrido nada fuera de lo normal, Billie Eilish bajó del escenario y comenzó a caminar a lo largo de la valla de seguridad que la separaba de la multitud, con el fin de hacer chocar su mano con los fanáticos que estaban ubicados en las primeras filas.
El choque de manos que salió mal
Y entonces ocurrió lo imprevisto: mientras realizaba el recorrido por el estrecho pasillo, repentinamente uno de los asistentes al concierto, la agarró con fuerza y la impulsó hacia sí, provocando que el cuerpo de la intérprete de «Bad guy» diera un giro sobre su propio eje, hasta chocar fuerte con su espalda en la barrera metálica y terminar cayendo al suelo.
Todo fue muy rápido y concluyó sin consecuencias para Billie Eilish, quien pudo levantarse con ayuda de su personal de seguridad y apartarse del lugar bruscamente. Ello porque los videos que captaron el incidente muestran cómo la artista se aleja con una expresión de furia.
Otros registros permiten observar que uno de los guardias empujó bruscamente al tipo que agredió a la cantante, quien también terminó cayendo. Además, se viralizaron imágenes de una joven del público increpando al hombre.
Agresión que se suma a otras
Reportes posteriores indican que la persona causante del incómodo momento fue expulsada del Centro Kaseya pero que, hasta el momento, no se han presentado cargos.
Billie Eilish volverá a los escenarios este sábado y domingo, sin estar claro si sus conciertos seguirán incluyendo un «mano a mano» con el público.
Este suceso se suma a una serie de ataques a artistas en vivo. Como las agresiones hacia Bebe Rexha, Harry Styles y Kelsea Ballerini, entre otros.
















