Tras su bullado quiebre con Yamila Reyna, quien interpuso en su contra una denuncia por violencia intrafamiliar, una nueva polémica de Américo salió a la luz.
Esta vez, luego de ser demandado por un ex trabajador que invocó Ley Karin. Según relató Cecilia Gutiérrez en su podcast «Bombastic», quien fuera parte de su staff de músicos se autodespidió apelando a los constantes malos tratos por parte del artista tropical.
El proceso llevaría meses en tribunales e, incluso, Américo habría tratado de llegar a un acuerdo, infructuosamente, en diciembre pasado. Por ello, la causa se mantiene abierta.
«Habla directamente de maltrato verbal y de abuso laboral«, expresó la periodista, quien detalló la situación del denunciante en cuestión. De acuerdo a su relato, los malos tratos se incrementaron luego de que el hombre ascendiera como director de orquesta del cantante.
«Este aumento de las responsabilidades fue acompañado de una dinámica creciente de maltrato, control y humillación. En diversas ocasiones, Américo levantaba la voz en los ensayos para desautorizar decisiones musicales del actor (demandante), rechazando públicamente sus iniciativas y modificando sus directrices frente al resto de los músicos, generando un clima de humillación y menoscabo», se lee en la demanda a la que accedió Cecilia Gutiérrez.
Detalles de la demanda del ex músico de Américo
«Uno de los episodios más graves tuvo lugar durante un show en Antofagasta en 2023, donde desde el escenario y, ante el público, Américo increpó violentamente a mi representado acusándolo de querer cagarle el show», se agrega en el documento.
«Desde ese evento, los episodios de hostigamiento se intensificaron. Américo acostumbraba a lanzar comentarios sarcásticos durante los conciertos al demandante y demás músicos. Por ejemplo, Américo recurrentemente decía al demandante frente al público la frase: ‘¡Ay, se me agrandó el chico!’. Justo después de pedirle que tocara un fragmento musical, haciendo referencia a su baja estatura. Pero además, haciendo un juego de palabras en doble sentido con connotación sexual«.
Si bien la demanda apunta hacia la actitud hostil y denigrante del artista hacia el trabajador, también se exponen irregularidades contractuales.
«Si bien se pagaba un monto fijo por cada show, el cual supuestamente incluía también los ensayos, lo cierto es que se daba la informalidad de la relación laboral y la ausencia de contrato. El empleador se aprovechaba su situación para imponer un número arbitrario e indefinido de ensayos«, se detalla en la demanda.
«El empleador mantenía un trato invasivo y hostil enviando mensajes o haciendo llamadas a cualquier hora del día o de la noche. Incluso de madrugada, para exigir grabaciones, arreglos musicales o cambios de secuencias, muchas veces sin previo aviso ni planificación».
«Esta conducta se reflejó con especial crudeza en la preparación de la presentación en el Movistar Arena en abril de 2025, donde el empleador impuso 13 ensayos obligatorios sin viáticos ni remuneración adicional«, se añade en el escrito.
















