Viña 2018, Jornada 06: Cierre prendido

El día final fue de carrete desenfrenado, ideal para cerrar el verano.

Obertura: muy buena, con el Rafa dándoselas de reggaetonero. Lo de “Don Omar” me hizo recordar al “abuelo reggaetonero” de “El Hormiguero” de Antena 3.

Animadores y Backstage: Cumplieron con lo suyo. Carola estupenda.

CNCO: Un fenómeno de masas químicamente puro. Una boy band de manual, al estilo de Menudo y Magneto, con la sola diferencia que le hacen a lo urbano. Desde los Backstreet Boys (BSB) en 1997 que no se veía algo así en el Festival. Las fans de CNCO son hijas de las fans de los BSB, y nietas de las calcetineras de Leo Dan, Raphael, Sandro y el Pollo Fuentes. Por lo que se ve, son simpáticos, livianitos de sangre, bailan bien y cantan razonablemente afinados, sin evidencia de autotune. Sin embargo, queda la sensación de que llegaron demasiado pronto al Festival. Muchas referencias a los BSB, como el uso de las sillas. Se ganaron la doble gaviota y generaron la histeria de rigor en sus fans, pero artísticamente demostraron estar muy verdes.

Sergio Freire: Reconozco que lo había mirado a huevo. No le tenía mucha fe. Desde la época de oro del “Club de la Comedia” que decía que su meta era llegar a Viña. Su show fue consagratorio. Se jugó el pellejo, mostró lo mejor que tenía. Rápido, ingenioso, con ritmo endemoniado, entretenido, sin baches, con referencias a la contingencia, inteligente al agarrar para el leseo a Gente de Zona. Sorprendentemente, con uso muy acotado de vulgaridades y doble sentido. Se ganó las gaviotas por aclamación. Un merecido premio a años de trabajo. Hasta Natalia Valdebenito, con quien tuvo mala onda en el Club de la Comedia, lo felicitó vía Twitter. Me alegro por su esposa Malú Jorquiera y su hijo recién nacido.

Augusto Schuster: Parece que se vio todos los shows de medio tiempo del Super Bowl, lo que no es mala idea (Paul McCartney incluso va al mismo estadio a verlo) Las referencias a Justin Timberlake y Justin Bieber eran evidentes. Hay unclaro esfuerzo por hacer algo de nivel internacional y eso se valora. Baila como los dioses, tiene gran puesta en escena, es talentoso y canta razonablemente bien. Se ganó las dos gaviotas merecidamente. Sin embargo, me queda la sensación que le falta mucho todavía. No fue una consagración como lo de Mon Laferte el año pasado, sino que una buena carta de presentación. Espero que siga evolucionando y podamos verlo de nuevo en algunos años más con un espectáculo más completo.

Zion & Lennox: El cierre de fiesta perfecto. Reggaetón de la vieja escuela, de la época del MSN Messenger y de las tribus urbanas. Un verdadero tifón de buena onda. Doble Gaviota más que merecida.