
En los inicios de los 90, a uno de los ministros del gobierno de Aylwin (no recuerdo si Germán Correa o Enrique Correa), le decían el “pebre”, por ser “picante, pero bien preparado”. Eso hacía referencia a personajes de origen humilde y que de vez en cuando “mostraban la ojota”, pero con mucha preparación intelectual y académica, algo así como lo que se conoce en Estados Unidos como “el negrito de Harvard”. (más…)


