Solange Lackington regresa al rol de villana: “Este personaje es muy distinto a todo lo que he hecho de mala”

La nueva teleserie vespertina de Mega, “Si Yo Fuera Rico”, girará en torno a tres ganadores que se adjudican un millonario premio de un juego de azar y cómo lidian con ello. Uno de ellos será el personaje de María Fernanda Ramírez, una joven de dieciséis años que junto a su hermano deben aguantar los abusos de su malvada madrastra, quien privilegiará siempre a su hija biológica. Este rol estará a cargo de la destacada actriz Solange Lackington y llevará por nombre Mónica, trayéndola de regreso a los roles antagónicos, tal y como lo hizo en 2007 en “Lola” de Canal 13, donde interpretó a Marité Sagardia, una encantadora malula que finalmente terminó ganándose el corazón de los televidentes.

En entrevista exclusiva con Fotech.cl abordó de manera profunda este nuevo rol, cómo ha sido regresar a este tipo de personajes y el desafío que implica ello.

Cuéntanos un poco de tu personaje en la nueva vespertina “Si Yo Fuera Rico”…
Mi personaje se llama Mónica. Es una mujer que está viuda, que para ella perder al marido fue lo peor que le pudo pasar en la vida, fue muy devastador. En el fondo ella es como una mujer-niña que necesita ser cuidada por un otro y él, obviamente cumplía ese rol, entonces al quedar viuda, perdió el pilar, el apoyo, la atención que tenía. Por lo mismo, con esto se angustia por todo, sobre todo por tener que quedarse a cargo de la familia, de los hijos. Tiene una hija biológica, de una relación anterior que tuvo, y dos hijastros que eran de su esposo que murió. Cuando queda viuda se angustia con esto de tener que hacerse cargo de estos hijos y de la casa, porque ella cree que es una tarea que no está preparada para hacer y se le vuelve un caos, trata de evadir siempre eso, siempre centrándose en sí mismo. Es súper egocéntrica, su política de vida es mente sana, cuerpo sano, tiene esto de liberar la ansiedad, las tensiones, lo que la abruma. Tiene todo un tema con dejar de ser atractiva, le encanta verse joven, verse bien y para ella dejar de ser atractiva es un riesgo que no puede permitir, porque si pierde su atractivo, perderá la oportunidad de encontrar a alguien que se haga cargo de ella. La belleza como elemento y la atracción física es un elemento de manipulación o de presentación, más bien dicho, ante el sexo opuesto.

Mónica también cumple un rol más bien antagónico en la historia…
Sí claro, porque no soporta a los hijastros, la superan. Lo único que quisiera es que se fueran de la casa, estar sola y así dejar de preocuparse. No logra hacer eso, asume la responsabilidad pero eso la pone media malula, trata de hacerlo lo mejor posible pero es súper manipuladora, es fría, es distante. Hacerse cargo de otros no es parte de su naturaleza, es una cruz que tiene que cargar y eso la hace ser pesada. Tiene un conflicto también con Matilda, una de sus hijastras, porque ella cree que no ve los sacrificios que hace por tener que cuidarlos. La Matilda la cuestiona, la critica, tensan mucho la relación ellas dos, está siempre inconforme con su desempeño como madrastra y Mónica encuentra que es una malagradecida, porque no entiende que está haciendo un favor cuidándola porque no tiene nada sanguíneo con ella, pero está ahí con ellos, como las pelotas claro, no es un buen referente y Matilda la pone mal genio, y ella no soporta estar mal genio porque es un rasgo poco atractivo. Con su hija biológica trata de hacer lo mejor posible para que se independice, si lo único que quiere es que los hijos se vayan para estar bien, casarse con un hombre adecuado. Le gusta que su hija la considere su mejor amiga, que parezcan hermanas, porque por ese lado le es más fácil tener un vínculo con ella. Es un personaje bien curioso, es una villana porque le hace la vida imposible a la hijastra.

La hijastra es una de las ganadoras de este pozo millonario…
Exactamente y esto hace que la Mónica afile todos los dientes, por el interés.

Anteriormente habías interpretado a varias villanas como Valeria en “Rojo y Miel” y, ya por el lado más cómico, a la Marité en “Lola”. ¿Te gusta este tipo de personajes?
Lo encuentro muy cómodo. He hecho varias, tal y como mencionaste, también hice a Lourdes en “Bellas y Audaces”, una peluquera intrigante, arribista, y Valeria era del mismo corte. Después me salté a “Lola” y bueno, en esa misma línea está la mamá de Cristina en “Soltera Otra Vez” que era como pesada… Sí, siento que me acomoda hacer ese tipo de roles, lo encuentro divertido, éste particularmente lo encuentro muy distinto a todo lo que he hecho de mala. De partida es una mala que no quiere ser buena y trata de ser buena, no le gusta el rol de buena persona, como de buena mamá, sino que le carga la responsabilidad de criar hijos, no nació para eso. Siento que es una mala que habla desde las carencias. También es encantadora socialmente. Es un personaje bastante machista, relega en la responsabilidad en el hombre. Muy manipuladora cuando se angustia con algo, se pone una careta para que nada le afecta, se adapta a cualquier circunstancia.

¿Con cuál de estos roles te quedas?
Siempre me quedo con el último que voy a hacer y este me parece que es entretenido, algo nuevo, los otros ya están hechos. Creo que la Valeria de “Rojo y Miel” fue potente, un rol fuerte, porque no se reivindica hasta el final, termina yéndose a la cárcel y todo. Las otras, las de “Lola” y “Soltera Otra Vez” son más comedia, más comedia hilarante, entonces está permitido esa maldad. Mónica es de una comedia bien realista, no es una farsa, esto es una mujer que se despierta un interés muy grande por el dinero que ganó la chica, obviamente quiere administrárselo y quitárselo finalmente, ojalá pudiera quitarle la plata de frentón. Tiene esa frialdad, como no son sus hijos biológicos nunca generó un vínculo con ellos, pero ella sí amaba mucho a su padre.

¿Prefieres ser villana o algo más cómico?
Fíjate que de todo, pero tengo que reconocer que tengo una sensibilidad más a flor de piel con la comedia, me queda más cómodo, empatizo mucho con el humor en la vida en general. Soy una persona que el positivismo, la fe y el humor tienen que ir de la mano en la vida para que todo funcione parejito. Desde ese punto de vista, el humor se acerca mucho a mi manera de ser, pero me encantan también los personajes dramáticos, intensos, o de mala y perversa, los encuentro interesantes. Este, por ejemplo, es un súper personaje, muy bonito.

Cuando se anunció la vespertina, se habló de que la historia marcaba un giro con respecto a las teleseries que ya se habían hecho y que se enfocaban mucho en los lazos familiares y la paternidad, principalmente. ¿Qué te parece que hayan querido cambiar el rumbo?
Me parece bien porque ya mucho con los papis, “Sres. Papis”, “Tranquilo Papá”… Fue mucho… Me parece que está bien porque funciona y estamos hablando de un lugar que la sociedad, de alguna manera, exigió y llevó el rumbo, con esto de los hombres sobre su igualdad de derechos con la paternidad, cuando están divorciados o alejados de los hijos. Pero creo que, como pasa en todo, también cuando se puso el acento full con el tema de la discriminación sexual, Ley Zamudio, todos los proyectos giraban con ese tema. También con los DD.HH. y la Dictadura, creo que como pueblo nos quedamos pegados con ciertos temas porque no los hemos superado completamente y siguen siendo un tema a tratar. Son temones súper fuertes y esta cosa de la paternidad que fue tratada en estas últimas teleseries, que han sido también tratadas como del punto de vista de la comedia me pareció bien, me pareció un respiro a estas otras temáticas y me parece bien que se de un giro, que las comedias puedan tener un eje central con algo tan aspiracional como es ganarse un premio.

¿Qué te parece la llegada de Daniel Muñoz, quien vuelve a las teleseries?
Me parece fantástico. Yo a Daniel lo conozco hace miles de años, los dos hicimos una prueba de cámara y quedamos en un programa que se llamaba “Pobre Papá”, que era un espacio de “Sábados Gigantes”. Empezamos juntos ahí a trabajar, lo conozco de uff… mucho tiempo, hace más de 30 años. Luego tomamos rumbos distintos, él derivó en lo suyo y yo en lo mío, y reencontrarnos ahora ha sido súper bonito, porque lo encuentro un muy buen actor. Es un aporte en cada cosa que hace, me encanta verlo en sus proyectos. Que se haya incorporado a las teleseries y se haya venido a Mega me parece un acierto enorme.