Rafael Araneda y Carolina de Moras enfrentan lo que podría ser su último Festival de Viña del Mar

Durante este martes, con un Hotel O’Higgins repleto, los animadores junto a Virginia Reginato, alcaldesa de Viña del Mar, y Jorge Carey, director ejecutivo de CHV, dieron el puntapié inicial para lo que será la nueva edición del certamen que se desarrollará entre el 20 y el 25 de febrero.

En conversación con la prensa, Rafael Araneda comentó la importancia que ha significado ser el animador oficial del Festival de Viña del Mar en los últimos años y, en caso de tener que entregárselo a otro canal en un futuro próximo, lo harán “con la posta bien en alto”, debido al crecimiento que ha tenido la cita musical más importante de Latinoamérica y que eso se traduce en los montos que se presentan para la licitación que “han aumentado varios ceros”.

“Si nos toca entregar la posta, vamos a entregar un proyecto súper deseado por todos y que no era tan así, en términos económicos, hace algunos años. Es un privilegio ser parte de esa posta y si nos toca seguir, queremos seguir liderando y seguir desarrollando este tremendo festival que forma parte de la historia de nuestros país, más allá de la televisora que lo tenga”, agrega.

Estos ocho años para Araneda ha signifcado “cumplir un desafío. Cuando te invitan a formar parte de Viña del Mar es como que te invitan a jugar por Chile, a ponerte la camiseta. A mí me invitaron en un momento donde la apuesta de la industria había sido un poquito mezquina y eso me entusiasmó, porque el proyecto decía ‘vamos con todo’, vamos a agregar valor, a hacerlo rentable, a que tenga otras plataformas, que los slogans sean una realidad. Y esa cantidad de proyectos y aspiraciones me sedujeron mucho. Hoy lo veo como una decisión acertada por el significado que tiene, de tarea cumplida”.

Carolina de Moras, por su parte, se convirtió en la mujer que más años ha conducido el Festival con cinco años a su cargo. “Me enorgullece y me siento feliz, son 59 años de historia de este coloso que es tan chileno como tan latino también. Entonces estoy feliz, me ha ayudado mucho para mí, para mi carrera, soy una mujer que me siento completa por hacer esto que a muchas animadoras les gustaría y que a muchas personas les gustaría vivir esto también, porque es ver esta energía, esta pasión, hay una labor social y es una conexión del público”.

“Nos sentimos responsables de darle una alegría a Chile, de darle este paréntesis en nuestra rutina y en nuestro día a día y hacer, generar pasiones, emociones, entusiasmo”, añade.

Tomando en cuenta que el 2018 podría ser el último año de CHV a cargo del Festival de Viña, la animadora recalca que “acá lo más importante, es que uno se queda con lo que ha hecho, con lo que construyó. Para nosotros hay un dejo de satisfacción más que la nostalgia de que quizás no nos volvamos a subir al escenario. Esta en haberlo vivido, haberlo posicionado, haberle devuelto al Festival de Viña toda la atención que se merecía y que se merece y que este 2018 vamos a cumplir 59 años de historia y de esos, ocho años se generó, gracia a CHV, que el Festival siguiera prolongándose”.

Araneda por su parte, sostiene que “si me toca entregar el testimonio, me interesa hacerlo de la mejor manera y a eso vamos encaminados. Nos nos equivocamos, le dimos más fuerza. Todas las cifras aumentaron, no hay ningún ranking que indique lo contrario. Hoy día es la misma disposición, si nos toca entregar el testimonio lo haré con la satisfacción de haberlo cumplir y si no, con la responsabilidad de seguir empujando con lo mejor que yo sé aportar”.