“Pituca sin Lucas” y el verdadero fin de la transición

Fue increíble. Impensado hace años. Aunque estuvieran excelentes teleseries en competencia, la TV no se movía. Ahí estaba. Fija en TVN. Pero esta semana pasó. Mi madre dejó de ver “Caleta del Sol” y se cambió a “Pituca sin Lucas”… y la disfrutó.

Después de tres décadas de nuestro sistema binominal televisivo, TVN-Canal 13, llegó la tercera vía y arrasó como el huracán Katrina. Una tercera opción, la de Mega, que lo intentó tantas veces y que ahora no sólo baila con la bella, sino que pone la orquesta, el banquete y se lleva la bonita para la casa.

Acá, como televidente que mira a mucha distancia las teleseries (hace años que no sigo con fervor alguna), tiro a la mesa algunos puntos de los que yo creo son los claves para responder el aplastante triunfo del canal de Bethia.

Trasplante de corazón
El dinero no da la felicidad, pero sirve para buscarla. Eso hizo Mega acertadamente y lo que le falló a Chilevisión: se llevó el corazón de TVN. El canal que arrienda sus propios estudios descubrió a porrazos que la fórmula no estaba en levantar a Sabatini, la Di Girólamo, algún libretista y un par de actores más de TVN. No. La clave estaba en María Eugenia Rencoret y Rudolphy más otros actores y guionistas. Sí, el fin del mito.

Al margen, este año en Vicuña Mackenna exorcizaron el fantasma de Ricardo Oscuro y comenzaron a disfrutar de la vida.

Guiones: menos cable y más calle
No sé si será propio del arribismo del chileno, pero en la tele les encanta mirar más casino lo extranjero que lo propio. Muchas horas en Netflix, viendo la última serie gringa y paf!, viene la inspiración. Pero resulta que al televidente no quiere que le cuenten historias ajenas. Aterricen los guiones, reflejen al chileno que quiere verse, con sus defectos, virtudes y modismos. Por algo el público se ríe con la mamá de la “Pituca”, porque todos hemos visto en algún lado una vieja así (con plata o no).

Si hay que reciclar, reciclemos bien
Y eso hizo Mega. Recicló muy bien la tecla de Amores de Mercado, más “Somos Los Carmona”, la pegó bien y funcionó. En cambio, al dueño de la receta, hacer “Sucupira” con pinceladas de otras teleseries le quedó un Frankenstein con los parches a la vista.

Ministerio de Salud: Viruela es peor que el Ébola
Hasta el momento, TVN es el que al peor le va en la guerra de las teleseries. Creo que la primera responsabilidad es de lo mala que es “Caleta del Sol”, pero también casino online tiene la culpa el programa de la tarde dgfev online casino que tiene un delay de más de veinticinco años de emisión: “Más que 2”. Hay que decirlo con todas sus letras: está en el top tres de los programas más infumables que se han emitido en la televisión, por lo menos, desde que la veo. Es un verdadero daño neurológico para el televidente que tuvo la mala ocurrencia de sintonizar el canal público a esa hora. Si existiera una alternativa un poco más decente, quizás el piso sea uno o dos puntos mayor. En todo caso, ¡aguante “Avanti”!

Canal 13 y sus palos de ciego
Del 13, para qué hablar. El área dramática vive en una eterna montaña rusa desde que perdió el liderato allá en los lejanos 90’s. De repente están arriba, pero se torpedean repitiendo lo mismo (“Soltera Otra Vez”). Otras veces el bajo rating se compensa con la excelente calidad (“Secretos en el Jardín”) y ahora, una mala historia y poco enganchadora. ¿Qué solución? No sé si resulte la rerererefundación del área dramática, porque tantas veces (y en distintos rubros) al 13 cuando le va bien, destruye el logro estirando el chicle y haciendo perder la paciencia del televidente.

En fin, de este año, de los movimientos de los canales, de los resultados en el rating, de la edición de los capítulos… tenemos harto que reflexionar y, sobretodo, aprender.