Perdidos en la Tribu: Los Garay y los Valdés son sometidos a la últimas pruebas para la decisión final


El programa que conduce Katherine Salosny ya se acerca el final de la gran aventura que han vivido por cerca de un mes tres familias chilenas con tribus ancestrales de África y Asia. Dejando la comodidad de sus hogares, sólo los Valdés, con los Mentawai, y Los Garay, con los Tamberma, siguen por el sueño de ser aceptados y así ganar el premio de 30 millones a repartir entre las familias que logren esa meta.

Hoy se podrá ver a Diego y Mario Garay cumplir una dura prueba para que sean aceptados por la tribu. Deberán ser capaces de conseguir comida por sí mismos, por eso los Tamberma los llevarán a arar la tierra con sus rústicos instrumentos y lo hacen al estilo africano, cantando y trabajando con movimientos coordinados al ritmo de la música.

Más tarde Diego, primero, y Mario, después, deberán enfrentar a los mejores guerreros Tamberma con látigos y escudo en un combate de iniciación. En este momento se vive una situación muy tensa y grave. Cuando es el turno de Mario, el combate se escapa de las manos y se transforma en una confusa trifulca, donde terminarán interviniendo Diego y Gladys. Los Tamberma quedan enojados y ofendidos. No entienden el comportamiento de los chilenos y para ellos el uso de los puños en las peleas es una falta de respeto, algo que está fuera de sus costumbres.

Con camisetas de la selección chilena, los garay le enseñan cánticos a los Tambermas con los que la hinchada alienta al combinado nacional de fútbol.

Por su parte, los hombres Valdés (Jorge, Jorge Jr. y Maximiliano) saldrán al bosque en busca de un cerdo que el jefe Mentawai ha escondido. Su misión es encontrarlo, traerlo a la aldea, matarlo y cocinarlo. Angélica, la madre, se queda con las mujeres de la tribu y su tarea será recolectar larvas y comerlas, algo que no ha podido hacer en toda su estadía porque le da asco.  Sus hijos están preocupados y temen que su madre no logre superar la prueba y por esa razón el grupo no sea aceptado.