Pantalla Abierta: un programa adelantado a su tiempo

Más de una década después de su fin, los que fuimos fieles seguidores del programa periodístico de Canal 13 constatamos que dejó una gran herencia.

Hay mucho de personal en este artículo. Fui seguidor de Pantalla Abierta. Incluso el año 2003 fui en dos ocasiones al Hall del Canal 13 a ver el programa en vivo, en donde recuerdo en especial la simpatía y buena onda de los conductores Julia Vial y Cristián Sánchez, y el fiel y militante grupo de seguidores, con algunos de los cuales aún mantengo contacto. Además, fue tema de algunos de los primeros artículos sobre TV que escribí, en el diario electrónico “Gran Valparaíso”.

“Pantalla Abierta” nació en un contexto en el cual todavía había margen para intentar experimentos televisivos en los canales grandes. En el 2001, cuando estábamos recién saliendo del impacto del 11-S, un trío de jóvenes periodistas apareció hablando de actualidad de forma relajada y con afanes didácticos, idea seguramente inspirada en programas argentinos como “CQC” y que ya se había insinuado en algunos programas del Canal Rock & Pop como “Mira Quién Habla” y “Plaza Italia”. Apareció Cristián Sánchez, hasta hace poco antes reportero de cancha de Megavisión; Daniel Olave, pionero e instigador del posterior auge de la nostalgia ochentera a través de su interesante programa de Radio Zero “Viaje al Fondo del Dial”; y una joven y desconocida Constanza Santa María, recién llegada de Estados Unidos. Tuvieron un buen pasar el primer año, siendo bien valorados por la crítica y donde Constanza destacó como revelación por su estilo “puntudo” y asertivo para entrevistar, inesperado para la TV en esa época.

Se ganaron su opción de continuar en el 2002, aunque en la hora de la once y solamente con Sánchez y Cony en la conducción. Y, hay que decirlo, los mandaron “a los leones”, a competir contra los últimos estertores del “Pase lo que pase”, y contra dos “monstruos”: “Mekano”, en pleno auge del fenómeno “Axé”, y “El Show de Willy Sabor”, en el mejor momento mediático del ex-locutor de Radio Corazón. En esa situación, lo lógico era que el “Pantalla” durara menos que un Candy. Sin embargo, lograron poco a poco hacerse un lugar, y en base a un trabajo y algunos golpes notables se transformaron en uno de los mejores programas del año en cuanto a crítica, y lograron un dignísimo segundo lugar en rating, detrás del fenómeno del programa de Viñuela, mientras Willy Sabor pasaba sin pena ni gloria por Chilevisión y el “Pase lo que pase” le dejaba paso a “Rojo: Fama Contrafama”. Los temas de corrupción y tráfico de influencias fueron la especialidad de la casa, como por ejemplo la recordada entrevista al entonces senador Jaime Naranjo. Además, Constanza y Cristián conformaron, creo yo, una de las mejores duplas de la historia de la TV chilena, lo que quedó reflejado en ese especial de las Elecciones Municipales del 2004, donde a pesar que hace dos años que no animaban juntos, funcionaron como en sus mejores tiempos.

El 2003 fue un año marcado por la inestabilidad: inicialmente se fue Constanza Santa María a Holanda, lo que marcó el alejamiento de la actualidad más dura por otra más magazinesca. Posteriormente, Cristián Sánchez fue sacrificado cual cordero al matadero a animar un débil intento de competencia de “Mekano” llamado “ADN”, siendo reemplazado por el rostro fundador del canal de la Rock & Pop Caco Montt. La que quedó mandando el buque fue Julia Vial, más que digna sucesora de Cony. Además, el programa sufrió sucesivos cambios de horario que le impidieron consolidarse. Y para rematar, la competencia se puso más dura: en las tardes de los días de semana, al imparable “Mekano” se sumaba el emergente “Rojo”; y los programas de los sábados en la mañana compitieron con la fenomenal irrupción de “31 Minutos”. El primer viernes del 2004 se emitió el último programa. Anunciaron que iban a volver, pero Canal 13 decidió cerrar la cortina. El especial de las Municipales 2004 fue el perfecto canto de cisne del programa.

¿Cuál fue la gracia del “Pantalla”? De partida, su carácter humilde y esforzado. Se notaba que era un programa con pocos recursos, sin set propio (se transmitía en el hall de entrada de canal 13), y donde había que sobrevivir a punta de creatividad. El programa tenía ese aroma de producto hecho a pulso, artesanalmente, por gente apasionada y con la camiseta puesta. Que se hayan mantenido tres años en esas condiciones tan aciagas es un mérito indudable.

Otro aspecto destacable es el afán experimental y de avanzada que lo caracterizó. En muchos aspectos se adelantó en una década: muchas de las cosas que hemos visto y vemos en programas como “En Boca de Todos”, “A Tu Día le falta Aldo”, “6 PM”, “Demasiado Tarde”, “Vigilantes”, “Mentiras Verdaderas” y “Más Vale Tarde” las hacía el “Pantalla” hace 10 años: el afán de explicar la actualidad de forma didáctica, es decir, “con manzanitas”, incluso apelando a elementos de comedia; rigor periodístico sin la formalidad clásica de los noticieros; aprovechamiento de internet, tema en el cual el “Pantalla” fue uno de los pioneros en la TV chilena (¿Cómo habría sido tener Twitter en esa época?) ; uso de elementos de comedia etc. Aunque suene exagerado, “Periodismo para Todos”, el programa de Canal 13 de Argentina conducido por Jorge Lanata, se puede entender como un “Pantalla Abierta” elevado a la décima potencia. Teniendo presente las notorias diferencias de nivel en cuanto a presupuesto, producción y peso periodístico, desde el punto de vista conceptual lo que hacen Lanata y sus secuaces tiene un grado importante de parentesco con lo que hacían Cony y los suyos.

Finalmente, y quizás lo más importante, es la calidad de los profesionales. Al igual que el canal de la Rock & Pop, la mayor parte de los rostros que pasaron por el programa lograron mantenerse y destacar en el medio: Constanza Santa María es la conductora del noticiero central de Canal 13, condujo los noticieros matinal y nocturno y es número puesto en los debates presidenciales; Cristián Sánchez pasó a Chilevisión, donde se ha logrado mantener y tuvo un buen desempeño cuando animó el Festival del Huaso de Olmué; Julia Vial es una de las mujeres fuertes de la Red; Rayén Araya es voz importante de la Radio Bio-Bio, donde trabaja a la par con los hermanos Mosciatti; Eugenio Figueroa es parte del Área Deportiva del 13 y conductor del Show de Goles del CDF; Pablo Zúñiga hizo carrera como rostro publicitario y panelista freak; Sebastián “Cuchillo” Eyzaguirre pasó a “CQC” y, más allá de polémicas posteriores, acertó con el programa “Vidas”; Rodrigo “Pelao” González la rompe con su programa radial en Radio Carolina; etc.

Actualmente programas como “Vigilantes” y “Mentiras Verdaderas” tienen muchos elementos que recuerdan el “Pantalla”. Sin embargo, se emiten por La Red, un canal que no está “psicoseado” con el rating. Un programa como “Pantalla Abierta” difícilmente se podría hacer hoy en Canal 13 o en otro canal “grande”. El ex canal del angelito no está para experimentos. La dura competencia los obliga, erróneamente o no, a jugar “a la segura” y a reducir el margen de riesgo. Programas como el “Pantalla” necesita tiempo para crecer, desarrollarse y aprender de los errores, y eso en los canales “grandes” se ve muy difícil de obtener. En La Red y en canales de cable como 13C o Vive! hay ambiente más propicio para experimentos como este.

Como seguidor del programa, me complace constatar que el viejo y querido “Pantalla Abierta” no pasó en vano y dejó una gran herencia. Un programa de corta duración, pero que logró producir buena TV y se transformó en un pequeño clásico.