La declaración de Cristián Arcos tras la funa en redes sociales por escándalo en un colegio

Totalmente ajeno a lo que estamos acostumbrado a leer de él, fue el escándalo que protagonizó el periodista de CHV en el estacionamiento del colegio Patrocinio San José.

Según relató Bárbara Ugarte a través de su cuenta de Facebook, todo ocurrió el lunes 7 de marzo cuando Cristián Arcos quiso sacar su auto, pero se vio impedido por una mujer de avanzada edad. Lo que la sorprendió fue la alterada reacción que tuvo el profesional frente a esta mujer, a quien “se bajó a encarar al punto de no dejar que ella descendiera de su camioneta, empujando su puerta, y la señora adentro del mismo vehículo y obviamente mientras le gritaba e insultaba de muy mala forma. La señora asustada lo único que hacía era disculparse una y otra vez”.

“No le daba derecho a este tipo de humillarla y tratarla tan mal como fui testigo. Es más, una tía de furgón escolar le dijo que parara que no era para tanto show, y se fue gritando descontrolado y fuera de sí. Estaba tan furioso que estaba pálido y con los labios blancos de rabia en un su Suzuki Swift azul eléctrico”, agregó.

Favor Difundir !!!!!!!!!!!!!!!!! ….Éste "Hombre" hoy protagonizó un hecho que no se puede pasar por alto.Fui a…

Posted by Bárbara Ugarte E on lunes, 7 de marzo de 2016

Ante esto, las redes sociales reaccionaron frente a esto, repudiando al actor por la escena que protagonizó.

De hecho, el periodista tuvo que recurrir a su cuenta de Twitter para aclarar la situación con sus propias palabras:

“Primera y última vez que voy a aclarar algo que no hice, a propósito de la mentira escrita en Facebook sobre una discusión que tuve como cualquier persona. Yo no soy una persona pública. Tengo un trabajo expuesto. Nada más. Después de esperar 35 minutos un auto que estaba en doble fila, unos apoderados del colegio San José me ayudaron a ubicar a la conductora del auto que no dejaba salir el mío. 35 minutos estacionada en doble fila. Salió una señora, quien me dio sus disculpas. Yo le dije que más que sus disculpas, esperaba algo de respeto. La señora me insulta y yo me molesto, obviamente, pero jamás, jamás le insulto. Jamás. Falso que no la dejé salir, falso que la agredí. Falso que ella me agredió, falso que se metió más gente. Le dije, fuertemente, que solo esperaba que fuera respetuosa con las reglas del transito. Si era hombre, mujer, joven, adulto, da igual. Estuvo 35 minutos estacionada fuera de mi auto, sin poder salir al colegio de mi hijo, donde lo retiro todos los días. Si la persona que escribe eso estaba ahí, ¿por qué no me dijo nada? Yo me quede ahí un buen rato más… Nadie me dijo nada… nadie se acercó… A excepción de los apoderados que ubicaron a la persona. ¿Me enojé? Bastante, como se habría enojado cualquiera que espera 35 minutos a un auto en doble fila. No hubo insultos, no hubo agresión, ni mía ni de ella. No me llama la atención la cantidad de insultos de gente que no lee, no escucha las dos versiones de la historia. El odio es inmenso no soy distinto a nadie. Tengo un trabajo mas expuesto, pero eso no me hace diferente en nada. Es el resto, quien escribe esta mentira, quien cree que debo actuar diferente a como lo haría cualquiera. ¿Uds. creen que por trabajar en medios debo aguantar todo tipo de insultos? ¿Por trabajar en medios debo aguantar mentiras? ¿Por trabajar en medios tengo solo deberes y no derechos? Yo no soy diferente a Uds. En nada. Si mañana un lindo en redes sociales escribe que soy adicto, ¿tengo que salir a desmentirlo?, ¿cree que puede escribir lo que sea sobre mi? Quienes me conocen de verdad, no por redes sociales, saben como actúo. A ellos, por suerte, no debo explicarles nada. Fin del tema. Fin del Twitter. No tengo Facebook. No es verdad todo lo publicado. Sí, tengo un Suzuki Swift 2007, ¿y me creo la raja? Ok. Suerte y éxito, aguante Curicó”.