Hazte Cargo: late raro, pero piola

Ante la falta de alternativas interesantes en la TV abierta, muchos tendemos a irnos al cable. Y en los canales nacionales se suelen encontrar cosas interesantes. Por ejemplo, el canal Vive! de VTR se ha convertido en un verdadero refugio televisivo para muchos rostros que ya no tienen espacio en los canales tradicionales. Aparte del ya clásico “Síganme Los Buenos” de Julio César Rodríguez y ese paraíso del absurdo que es “Canal HV” de Felipe Izquierdo, tenemos:

  • “Doctor en Casa”, programa de servicios conducido por el Doctor Carlos Aldunate.
  • “Animalia”, versión de bajo presupuesto de “La Ley de la Selva” conducido por el bichólogo Alfredo Ugarte y Carla Jara, que logró sacarse el estigma de ex “chica Mekano” y la tenemos convertida en toda una mujer y profesional.
  • “Mujer Glam”, la respuesta reaccionaria a “Campo Minado”, conducida por Ana Sol Romero, Krishna De Caso y Renata Bravo.
  • “SLB Tech”, un apéndice de “Síganme Los Buenos” que usa la misma escenografía, centrado en temas para nerds y geeks, conducido por Felipe Cárdenas.
  • “El Show Después del Late”, programa de conversación de trasnoche conducido por Francisco Kaminski (que aun no entiendo cómo lo echaron de Mega siendo que le iba tan bien)
  • “Malas Compañías”, otro programa de conversación, conducido por Sebastián “Cuchillo” Eyzaguirre, Diego Subercaseaux y Magdalena Montes.
  • “Somos un Plato”, programa de servicios conducido por dos náufragos de Zona Latina, José Miguel Furnaro y Alvaro Lois.
  • “Conciencia de Valores”, a esta altura todo un clásico de la TV por cable chilena. Programa de conversación al estilo “Almorzando en el Trece” perteneciente a la Fundación “Aló Jesús”, de orientación cristiana, y conducido por Agustín Zamora.

Sin embargo, el que me interesa analizar es “Hazte Cargo”, que partió también bajo el alero de la fundación “Aló Jesús”, que en sus inicios era un programa de conversación al estilo “Cada Día Mejor”, y que ahora se transformó en un “Late Show”. Lo que hace especialmente llamativo este programa es su conductor, el pastor anglicano Alfred Cooper, actual obispo auxiliar de la diócesis Anglicana en Chile, pastor de la Iglesia La Trinidad de Las Condes y Capellán Evangélico del Palacio de la Moneda durante el gobierno de Sebastián Piñera. No sé si fuera de Chile puede existir un late show conducido por un pastor en un canal no evangélico.

El prejuicio de encontrarse con un “Pastor Soto” delirando, recitando versículos de la Biblia como loro y maldiciendo a los “infieles” se disipan de inmediato al ver el programa. El Pastor Cooper es un gran conversador, sumamente cordial y agradable. Su enfoque editorial es claramente cristiano y no lo oculta, pero está lejos de la caricatura del “pastor talibán”, no trata de convertir “a Bibliazo limpio” ni a los invitados ni a los televidentes. Es junto con Patricio Frez, uno de los pocos pastores con manejo televisivo que he visto, que tiene claro que un set de TV no es lo mismo que un púlpito y sabe adaptar su mensaje al medio en el que se desenvuelve.

“Hazte Cargo” ha tenido en su historia de invitados a pastores evangélicos, sacerdotes, políticos, artistas, parapsicólogos y un variopinto de personajes. El 2008 Cooper le hizo una interesante entrevista a Eduardo Bonvallet. Cabe señalar que el Pastor Cooper fue cercano al “Gurú” y ofició su velatorio y funeral.

Lo que llama poderosamente la atención es que en su late, el Pastor Cooper ha tenido la audacia de invitar a personajes disruptivos e irreverentes, que uno no se imaginaría entrevistados por un pastor, como los comediantes Pedro Ruminot y Felipe Avello, Juan Andrés Salfate, la Doctora María Luisa Cordero y la activista feminista Francisca Valenzuela (no la cantante). Sin embargo, lo que en definitiva rompió el molde fue la interesante entrevista con la comerciante estadounidense Jane Morgan, dueña de la tienda de artículos sexuales “Japi Jane”, todo un “momentazo” de la historia de la TV chilena. Un diálogo en el cual se habló con respeto y madurez pero sin tapujos de sexualidad. Fue una verdadera clase magistral acerca de cómo se tiene que tocar este tema en los medios.

Para los que buscan diálogos interesantes y conversación liviana pero edificante, este late raro pero piola puede ser una gran alternativa.