Eurovisión 2017: Buscando romper la mala suerte

Hace sesenta y un años nació Eurovisión, el festival musical más importante y el programa de TV más visto anualmente en el mundo. Creado para recuperar la confianza en una Europa post-guerra, se basó en el famoso festival italiano de Sanremo (inspiración también de nuestro Festival de Viña).

Pese a ser la inspiración en la creación del concurso y a la potente industria musical que posee, Italia ha tenido un éxito limitado. Si bien ha ganado en dos ocasiones, la victoria se ha escapado en tantas otras que ya parece una maldición. Domenico Modugno quedó tercero en 1958 con una de las canciones más famosas del mundo: “Nel blu di pinto di blu (Volare)”. Gigliola Cinquetti, una de sus artistas más famosas, quedó segunda en 1974 al ser opacada por el debut y despegue musical de ABBA. Tras más de una década de ausencia, Italia volvió en gloria y majestad en 2012, pero llegó nuevamente al segundo lugar. En 2015, la victoria se veía cercana con “Grande Amore” de Il Volo, pero ser el artista más votado en todo el continente no fue suficiente; el sexto lugar en la votación de jurados le dio apenas la medalla de bronce.

Hoy, Italia quiere romper esa maldición y volver a levantarse como ganador. Francesco Gabbani es el favorito desde hace meses para ganar Eurovisión. “Occidentali’s Karma” espera ser el primer tema ganador no hablado en inglés desde hace diez años. El movido tema puede parecer una broma: un gorila que salta en medio del show, un baile sencillo y repetitivo, unos coros simplones. Pero la letra se convierte en magia y analiza descarnadamente la sociedad actual, cada vez más moderna y conectada, pero cada vez menos analítica. “Es tiempo de alegría y gloria para todos, la gente grita un mantra, la evolución tropieza, el mono desnudo baila” nos narra la canción, que en su versión extendida habla de la adopción por moda de las culturas orientales, los grupos de “selfie-sticos anónimos” y el internet, “el opio de los pobres”.

La victoria casi inminente de Francesco, sin embargo, se ha visto amenazada en las últimas semanas. Si había un país con menos suerte que Italia, ése es Portugal. En cuarenta y nueve participaciones, este país apenas ha llegado el 6º lugar, siendo el competidor que más veces ha participado en Eurovisión sin ganar. Salvador Sobral espera romper esta mala racha con su tema “Amar pelos dois”, escrito por su hermana Luísa. Esta balada melancólica ha encantado a miles de personas, destacando por su belleza entre varios temas sintéticos que suelen dominar Eurovisión. Con una presentación sencilla, en que Salvador clava cada emoción con sus versos y está rodeado por el público, ha podido encumbrarse en las apuestas y amenazar la propuesta italiana.

Es cierto que dentro de las 42 propuestas hay una gran variedad de estilos y calidades, y es posible que algún otro de dichos participantes sea el ganador. La británica Lucie Jones también ha subido en las apuestas con una potente balada y un magnífico show. El joven búlgaro Kristian Kostov se ha vuelto también un participante competitivo, a pesar de tener solo 17 años. Los clásicos rivales de Armenia y Azerbaiyán presentan también temas que destacan, mientras Suecia y el temazo pop de Robin Bengtsson siempre son rivales a temer. Sin embargo, de no mediar ninguna sorpresa, la batalla final por romper la mala racha se dará entre Italia y Portugal.

Las semifinales de Eurovisión se transmiten el martes 9 y el jueves 11 de mayo, a partir de las 16:00. La Gran Final de Eurovisión se transmite el sábado 13 de mayo a la misma hora. Podrás verlo en vivo a través del canal de Youtube de Eurovision. Si eres de Santiago, también podrás venir a la Eurovision Party organizada a la misma hora en Divina Esquina Bar, Ernesto Pinto Lagarrigue 335, Recoleta.

Puedes ver más información en: https://www.facebook.com/events/1864150913836716/