En el nombre del padre

Casi tres meses y medio después de la trágica muerte del “Gurú”, el apellido Bonvallet volvió a resonar en los medios de comunicación. Jean Pierre, el primogénito, debutó en el programa “Desde la Banca con Bonvallet”, a través de las ondas de la gloriosa Radio Portales de Valparaíso. La media hora de programa se divide en dos partes: primero un stand up radial de Jean Pierre al más puro estilo Bonvallet, y luego una distendida conversación con el locutor Eduardo Tapia Rodríguez. Los programas pueden ser seguidos en vivo a través del sitio web de la radio http://www.portalesfm.cl/ o bien pueden ser vistos a través de You Tube y Vimeo.

Es todo un tema el de los hijos de grandes íconos que siguen el camino de sus padres. El llevar el apellido de alguien que fue exitoso e importante en un rubro determinado suele ser un arma de doble filo. Por una parte, da ciertas ventajas y facilidades; por otra, uno se expone a las inevitables comparaciones con el padre, donde el riesgo a salir trasquilado es muy grande. Ante ello, uno tiene algunas opciones: abrazar la herencia y construir su carrera a partir de ella; seguir en el mismo rubro, pero rechazar la herencia y tratar de generar identidad propia; o derechamente dedicarse a otra cosa y tratar de destacar ahí. Ejemplos claros de esto son los hijos del exBeatle Paul McCartney. Cada uno ha resuelto este dilema de diferente forma. Mary Ann McCartney, la mayor, siguió el camino de su fallecida madre Linda Eastman y se dedicó a la fotografía, en donde ha destacado; por otra parte, James McCartney siguió los pasos musicales de su famoso padre, y aunque ha demostrado ser un muy buen músico, todavía no ha explotado; por su lado, Stella McCartney optó por seguir su propio camino y se transformó en una de las más importantes diseñadoras de moda de la actualidad. A nivel nacional, tenemos el caso de Eduardo “Edo” Bertrán, hijo del recordado Director de TV Gonzalo Bertrán, quien se dedicó al mundo audiovisual, pero en una onda más bien alternativa e independiente, más cercana a Michael Moore que a su padre.

A juzgar por los primeros programas, Jean Pierre ha optado por abrazar sin complejos y con mucho orgullo el legado de su padre. Todo en su programa rememora al “Gurú”: la forma de hablar, la música de fondo, los avisos publicitarios, los apodos, las ironías, la improvisación, el discurso fuertemente cargado a la autorreferencia, el no seguir libretos y hablar lo que se le venga en gana, etc. No resulta extraño que la principal crítica que se le ha realizado a través de las redes sociales es la de ser un mero “imitador”. Claramente, Jean Pierre heredó algo más que el ADN y la sangre del “Gurú”. No se nota para nada forzado lo que hace. Está por verse si logra emularlo en cuanto a conocimiento futbolístico (afirma saber tanto o más que él) y en cuanto a capacidad comunicacional (¿será capaz de arrastrar masas y auspiciadores como lo hacía su padre?). No me extrañaría que el programa se extendiera de la media hora actual (que se hace muy corta) y que se transmitiera en otras emisoras a nivel nacional (radialmente solo llega al Gran Valparaíso).

Estamos ante lo que podría ser un fenómeno comunicacional en ciernes: el advenimiento de la “Dinastía Bonvallet”. Hay que considerar que están los diversos hijos y nietos del “Gurú”, quienes seguramente van a crecer y desarrollarse viendo como su padre y abuelo se transforma en toda una leyenda. Es muy pronto para decir si alguno de ellos seguirá ese camino, pero no se extrañen que, en el rubro en que se desarrollen, le saquen brillo a su herencia. Una pesadilla interminable para los enemigos del “Gurú”, y un orgullo infinito para el propio “Gurú”, a quien lo imagino observando sentado en una nube cómo todo lo que dijo sobre Sergio Jadue y Jorge Sampaoli se cumplió y cómo su legado empieza a dar sus primeros frutos.