El disco que revivió a Britney Spears: “Blackout” cumple diez años

Britney Spears es la artista más icónica de los últimos tiempos. Cuando en 1998 lanzó “Baby One More Time”, alcanzó tal estrellato que la posicionó como la princesa del Pop, tanto que incluso interpretó “The Way You Make Me Feel” junto al rey Michael Jackson.

Sin embargo, no todo fue color de rosas para la intérprete de “Toxic”. En 2001, Spears finalizó su relación con el ex integrante de NSYNC, Justin Timberlake, lo que muchos aseguran que fue el gatillante de los escándalos que protagonizó tiempo después.

En 2004 se casó con un amigo de la secundaria, Jason Alexander en la ciudad de Las Vegas, el que solo duró unas horas. Este matrimonio no tuvo ningún acuerdo prenupcial, por lo que cuando ocurrió la separación, Alexander se llevó un cuantioso cheque por parte de la cantante.

Ese mismo año, Britney quedó embarazada del bailarín Kevin Federline y posteriormente se casaron. No obstante, en 2006, la cantante le solicitó el divorcio alegando diferencias irreconciliables y pidiendo la custodia de sus dos hijos.

Posterior a esto, vino la caída en picada de una de las estrellas más influyentes del Pop. En 2007, una Britney descontrolada, se rapó la cabeza y atacó a un fotógrafo con un paraguas, convirtiéndose en una histórica postal. Federline le quitó la custodia de sus hijos y los familiares de la artista le pedían que entrara a rehabilitación.

Fue en medio de toda esta situación, donde la cantante comenzó a trabajar con el productor Danja, para realizar un nuevo disco, después de “In The Zone”, el cual publicó en 2003. En este nuevo trabajo, Spears incursionó en el electropop, dance pop y R&B, llevando como nombre “Blackout”, el que significó su regreso triunfal a la música.

Uno de los primeros singles de este nuevo disco fue “Gimme More”, canción que cantó en los premios VMA’s del 2007, presentación que causó polémica por lo distraída y descoordinada con la coreografía que se mostraba.

Tras el lanzamiento de “Blackout”, la crítica lo alabó y la revista “Rolling Stone”, por ejemplo, dijo que posiblemente este CD era uno de los más influyentes en el mundo del Pop, mientras que “The Times” lo nombró como el “quinto mejor álbum de la época”.

Debutó en el número 2 de Billboard y fue certificado como disco de platino por la RIAA, por vender más de un millón de copias en Estados Unidos.

Con “Gimme More”, “Piece Of Me” y “Break The Ice” como singles principales de este nuevo trabajo, Britney Spears, volvió a posicionarse como una cantante muy influyente de la música Pop.

Eso sí, el título de princesa en la actualidad ya no le pertenece. Con la competencia que hay hoy en día, con artistas como Lady Gaga, Katy Perry, Ariana Grande, Miley Cyrus, entre muchas otras, puede ser complicado que lo vuelva a tener.