El ABC de: “¿Qué Comes?”

Un 18% de manteca de cacao es lo mínimo para catalogar un producto como un chocolate. Quizás este dato lo podrías encontrar en un folleto del Minsal o en una guía nutricional, pero para algunos es más entretenido que te lo cuenten y ejemplifiquen con monitos o casos reales. Carola Fuentes y su equipo se encargan de esa tarea en el programa de TVN “¿Qué Comes?”.

Cada semana, la periodista toca distintas aristas sobre la alimentación de los chilenos. Debutó con la comida en los colegios, siguió con el consumo de sal y, en su último capítulo, habló de la comida express. Sin embargo, más allá de saber qué se come en Chile, la real pregunta es por qué TVN se la jugó en poner este programa cultural en el horario prime, mientras otros ejemplares no logran escapar de la temida “franja cultural” de los domingos por la tarde (y con temida me refiero a que pocos la quieren).

Mi hipótesis es que el programa cumple con el ABC de la cultura que queremos o, mejor dicho, de la que esperamos. Es atractivo porque no sólo informa, sino que también entretiene con experimentos sociales, gráficas animadas y casos reales, las cuales sostienen los datos y le dan un toque lúdico y comprensible para el espectador.

La B es de bueno, ya que no se va por las ramas; cada tema es resuelto en cada capítulo y se transforma en un aporte para que las personas se eduquen sobre lo que comen y puedan mejorar sus hábitos alimenticios.

Finalmente, es cercano porque da en el clavo con un tema que a todos nos toca: la alimentación. ¿Qué tienen en común un gordo y un flaco, un hombre y una mujer, un culto y un iletrado? ¡Que todos comen! Gracias a esas cualidades, “¿Qué Comes?” se transforma en un manjar para la mente.

Si bien el programa no figura cada lunes entre los 10 con más rating según Time Ibope, “¿Qué Comes?” siempre aparece entre los Trending Topic de Twitter, donde incluso la misma Carola Fuentes (@carolafuentes) retuitea opiniones de la gente, lo que demuestra el interés del público por esta clase de contenidos. Entonces, como dicen por ahí, si el huevo quiere sal ¿por qué otros canales no se animan a lo mismo? Quizás le hace falta una dieta a la televisión donde se coman más  proteínas culturales y menos chatarra.