Daniel vs Daniella: el machismo televisivo a juicio

En su monólogo del programa “Vértigo” del jueves recién pasado, Yerko Puchento dictó una clase demostrativa magistral acerca del arte de “predicar con el pene en la mano”. Terminó su rutina haciendo un demagógico discurso de apoyo a los movimientos feministas que se están desarrollando en diversas universidades del país, siendo que minutos antes realizó su habitual bullying colegial disfrazado de humor irreverente contra sus “víctimas habituales”: Luli, la ministra Cecilia Pérez y la conductora Diana Bolocco, a las que sumó a la modelo y chica Playboy chilena Daniella Chávez, a la sazón invitada del programa. El personaje de Daniel Alcaíno se ensañó con la hincha de O’higgins, a quien atacó abiertamente por su forma de vestir y, en un juego de palabras, cambió su segundo nombre de Karina a “Carlina”, lo que Daniella consideró una acusación solapada de prostitución. Ante ello, Daniella Chávez respondió de manera notablemente asertiva, dejando a Yerko como un hipócrita de marca mayor. Muy pocos le compraron el discurso feminista y quedó sumamente cuestionado por su descarado doble estándar. Y no es para menos, pues lo suyo es equivalente a hacer un emotivo discurso de homenaje a las víctimas del holocausto nazi después de contar una ronda de chistes sobre judíos en la cámara de gas.

Daniella Chávez es una chica que se gana la vida mostrando de forma desinhibida y sin anestesia su perturbadora belleza. No es la primera ni va a ser la última que hace eso, pero no creo haber visto un caso de alguien en Chile que lo haga de manera tan desembozada. Claramente está lejos de ser ingenua, por lo que resulta extraño por decir lo menos que se haya visto “sorprendida” por lo que se encontró ahí. Ésta era su segunda participación como invitada en “Vértigo”, por lo que difícilmente puede alegar que no sabía a lo venía. Todos tenemos claro que el que va al programa conducido por Diana Bolocco y Martín Cárcamo sabe que se va a enfrentar a la poco empática “pregunta del pueblo” y que es muy posible que Yerko lo suba al columpio de forma inmisericorde. Claramente Daniella cometió un error de cálculo, pues no estaba mentalizada para lo que iba a enfrentar. Sin embargo, la forma asertiva en que reaccionó evidencia que tiene mucho más que un cuerpo de ensueño. Hasta ahora ha sido la única invitada en la historia de “Vértigo” que se ha atrevido a encarar seriamente a Yerko Puchento en vivo y en directo, lo que no es menor. A diferencia de Cecilia Pérez, no dio muestras de prepotencia, ni hizo alardes de su poder y contactos, ni amenazó con suspender las transmisiones del canal, sino que canalizó su reclamo de forma adecuada.

Daniella se ha hecho de una importante fama como modelo de Playboy y se ha ganado muchos seguidores en sus redes sociales. Sin embargo, también se ha granjeado muchos enemigos, y en particular enemigas. Ya sea por conservadurismo, mojigatería, ideología o pura y simple envidia, Daniella ha tenido que soportar un constante trolleo, donde el calificativo de “calientasopas” que le dedicaron en la “pregunta del pueblo” debe ser de las cosas más suaves que le han dicho. Daniella ha logrado que mujeres conservadoras y “progres” estén de acuerdo en algo. La mentalidad de las viejas pechoñas de “Perdona Nuestros Pecados” todavía goza de muy buena salud en el Chile del Siglo XXI, y para mucha gente de mentalidad conservadora, Daniella es la encarnación perfecta de la mujer “pécora” o “suelta”; por otra parte, también genera resistencias en el mundo de mujeres más “progre”, que la ven como la encarnación de la “mujer objeto” que busca complacer a los hombres. Y de estos prejuicios a acusarla de prostituta hay un pequeño trecho. No es a la primera que le pasa. Hay que recordar el caso de Lola Melnyck hace algunos años.

Daniella Chávez sostiene que una mujer que se gana la vida de la forma en que lo hace ella “es tan respetable y decente como cualquier otra”. Lo más probable es que tenga razón, pero a la mente conservadora típica -y a algunas mentes “progres” también-, la idea de “una mujer decente y respetable que se gana la vida posando para Playboy y mostrando su cuerpo” le provoca cortocircuitos en las neuronas y le resulta imposible de procesar y aceptar.

La verdad de las cosas es que las bromas de Yerko habrían pasado piola hace tres o cuatro años atrás. Si ahora se arma este escándalo es porque estamos en un momento altamente sensible con los temas de acoso y abuso sexual de menores y niños. En menos de dos semanas, hemos tenido: las acusaciones contra Herval Abreu, el editor de “En Su Propia Trampa” y un guionista del “Bienvenidos”; el caso de “La Manada” en España; la “reunión fraternal” del Papa Francisco con los obispos chilenos a propósito del desaguisado de la visita de Enero producto de los coletazos del caso Karadima; la horrorosa muerte de la niña Ámbar a manos de la pareja de su tía; la condena contra Bill Cosby; y varias universidades en paro o toma producto de denuncias de acoso sexual y laboral. En este ambiente, se cae de maduro que insistir con los chistes y alusiones machistas y misóginas de siempre resulta desubicado y poco conveniente, pues la sociedad chilena está dando muestras de evolución y ya no está dispuesta a tolerar lo que anteriormente le causaba risas. El ambiente es otro y hay que adaptarse. Como dijo Fabrizio Copano en una entrevista, no es que “no se pueda hacer humor con nada ni nadie”, sino que subió el nivel de exigencia y no te la pudiste.

Algunos lo han entendido. El diario La Cuarta tuvo que reformularse, sacar la mina en pelota de la portada, acabar con la “Bomba 4” y subirle el pelo a su línea editorial para poder sobrevivir. “Morandé con Compañía”, histórico reducto del humor machista, está apelando ahora a rutinas más “familiares”. Ernesto Belloni ha declarado sentir vergüenza por sus clásicas rutinas pasadas de rosca de antaño; “Mentiras Verdaderas” y sus “Viernes Sin Censura”, otro reducto del humor machista, ha tenido que adaptarse a las circunstancias, y aunque siguen con los chistes de camarín de liceo de hombres después de clase de educación física, dejaron de lado la misoginia y hasta han invitado a standaperas mujeres. A pesar de su demagogia feminista, Alcaíno y su libretista no parecen tenerlo claro todavía, pues insisten con el bullying a Luli, Cecilia Pérez y Diana Bolocco. Otros que están con problemas con esto son los de CQC: primero fue Sebastián “Cuchillo” Eyzaguirre y su desafortunado “está para matarla” dedicado a Gala Caldirola, y después fue el papelonazo planetario de Gonzalo Feito en el Festival de Cannes. Por dárselas de “irreverente” le lanzó una pregunta desubicada al actor español Javier Bardem, quien lo fulminó dejándolo como un pinche troglodita ante el aplauso de los demás asistentes a la rueda de prensa. También le pasó a la cadena de carnicerías “Doña Carne” y su épicamente desatinada publicidad del Día de la Madre donde Willy Sabor aparecía con guantes de boxeo ofreciendo “combos para mamá”.

El gran problema de Yerko Puchento es la falta de coherencia de su discurso. Si quiere mostrar de verdad su adhesión a la causa feminista, tiene que soltar de una buena vez a las mujeres que tiene de “materiales” para sus rutinas. Ya no están los tiempos para los “Padres Gatica” que predican y no practican. El máximo ejemplo fue el que dio la gran banda mexicana “Café Tacvba”, que tomó la decisión de sacar de su repertorio en vivo “La Ingrata”, con toda seguridad la canción más importante de su carrera, como una muestra de adhesión a la causa feminista. Es una decisión sumamente fuerte, equivalente a que Los Fabulosos Cadillacs sacaran “Matador” de su repertorio. Los Tacubos se dieron cuenta que no podían aparecer predicando a favor de los derechos de las mujeres y a la vez cantando en sus shows una canción que hace evidentes alusiones al femicidio. Esta es la más admirable demostración de coherencia que he conocido hasta ahora. ¿Daniel Alcaíno sería capaz de hacer algo así? Y de hacerlo, ¿un Yerko 100% coherente podría sostenerse en la TV abierta? No es menor lo que está en juego, porque “Vértigo” sin Yerko Puchento es como “Animal Nocturno” sin Felipe Camiroaga. El día en que se acabe Yerko, caerá “Vértigo” con él. Y nos guste o no, “Vértigo” es uno de los puntales de la programación de Canal 13. En las actuales circunstancias de la TV chilena, el ex canal del angelito no se puede dar el lujo de prescindir de un programa como éste.

Estamos en un momento en donde tenemos que empezar a revisar y cuestionar muchas cosas o ideas que consideramos “obvias” o de sentido común. Hay muchas cosas que siempre nos han parecido “normales” o “sensatas”, pero que si las miramos con distancia y objetividad nos daremos cuenta que son ridículas e impresentables; y nos estamos viendo obligados a considerar o incluso aceptar otras cosas que hasta ahora nos han parecido “impresentables”. Es una época difícil, en especial para las mentes rígidas, pero sumamente interesante y entretenida.