Caso Nacho Gutiérrez: el entuerto imposible de Chilevisión

El matinal de Chilevisión aún no se recupera del escándalo provocado por la sorpresiva y polémica salida de su animador Ignacio Gutiérrez. Las condiciones para la llegada de Rafael Araneda a acompañar a su dupla festivalera Carolina de Moras no pudieron ser peores: en medio de un escándalo relacionado con discriminación, con querella por Ley Zamudio incluida.

Ignacio “Nacho” Gutiérrez es uno de los animadores más eficientes de la TV chilena, un verdadero “boy scout” de Chilevisión. Profesionalmente hablando, no se le puede sacar nada en cara: profesional, agradable y sumamente querido por los televidentes. Ello le ha permitido incursionar en la TV internacional, como panelista del programa “Showbiz” de CNN en Español. Desde hace mucho tiempo se rumoreaba acerca de la homosexualidad de “Nacho”, tema que había optado legítimamente por mantener en reserva. Sin embargo, este incidente lo obligó a salir violentamente del clóset. Tal como sucedió antes con Nelson Mauri y Andrés Caniulef, terminó reconociendo su homosexualidad como estuviera revelando una gran secreto, siendo que lo tenían “cachado” desde hace rato.

Lo sucedido habla de que hay un problema serio de manejo de relaciones personales de parte de las autoridades de Chilevisión. El “alemán” Roost-Macías ha demostrado tener la delicadeza de una cucaracha en un mantel blanco. Definitivamente la diplomacia no parece ser el fuerte del brazo derecho del Sr. Mandiola. No es el primer incidente de este tipo. Está también la frustrada llegada del Director de The Clinic Patricio Fernández como panelista de “Tolerancia Cero”, lo que significó la renuncia de Pablo Morales. Lo que sea que el “alemán” haya querido decir a Nacho, lo dijo de la peor forma posible. Los trascendidos indican que se le pidió a Gutiérrez que empezara a actuar y a vestirse de acuerdo a “lo que se espera” de un homosexual, es decir la caricatura de la “loca”, y que se necesitaba alguien que lograra generar “tensión sexual” con Carola de Moras, lo cual estimaban que Nacho no podría lograr. Queda la duda si esto pasó totalmente por la denuncia de discriminación, o también había un tema de ego de Gutiérrez, a quien no le habría gustado la idea de compartir la animación con Rafael Araneda.

¿Qué pesa más acá: la homosexualidad y la manera de vivirla de Gutiérrez, o el derecho del canal de establecer los perfiles y requisitos que estime conveniente para sus rostros? Los polémicos requerimientos a Nacho partieron de los resultados de ciertos “estudios”. Resulta perfectamente posible que la homosexualidad de Gutiérrez estuviera provocando ruido en el público al que el canal pretende llegar con su matinal. Para gran parte del público que sigue la TV de manera tradicional, aceptar la homosexualidad como algo normal resulta todavía muy difícil de tragar. Si se pretende llegar a un público de perfil más conservador, puede que resulte más indicada una dupla hombre-mujer donde pueda existir “tensión sexual” entre los conductores, aunque ese argumento es cuestionable, pues existen gays de gran facha (Ricky Martin) que perfectamente podrían lograrlo.

Supongamos la siguiente situación: Necesito contratar a alguien para un trabajo, cuyo horario incluye los días sábados. Y uno de los postulantes al puesto es adventista, es decir, alguien que por razones religiosas no puede trabajar los sábados, y está amparado por la ley al respecto. Podría hacer dos cosas: derechamente no contratarlo (¿para qué quiero a un empleado con el cual sé que no voy a poder contar en parte del tiempo en que lo necesito, si puedo contratar a otro con disponibilidad completa?) o contratarlo por el resto de la semana, pagando proporcionalmente menos (¿para qué le voy a pagar por un día en el que no va a venir a trabajar?) En cualquiera de esos casos, ¿estoy discriminando al adventista por su postura religiosa?, y de ser así, ¿resulta necesariamente incorrecto o ilegítimo?

En esta pasada, todo ha sido pérdida para Chilevisión: se farreó de manera irremediable a uno de sus mejores elementos; hizo que su animador principal se hiciera cargo del matinal en un clima enrarecido; se ganó gratuitamente una querella por discriminación, tema muy sensible en estos tiempos; y dividió a sus rostros entre los que cierran filas en torno a Nacho (Fran García Huidobro, Pamela Díaz) y los que se muestran distantes con él (Carmen Gloria Arroyo). Quizás si hubieran manejado el tema con un poco más de tino y tacto, no estarían metidos en este entuerto.