Carolina Arregui y Claudia Di Girólamo: las reinas perdieron su trono

Durante años, contar con alguna de estas actrices en alguna teleserie era sinónimo de rating. Por un lado, Claudia Di Girólamo protagonizó grandes producciones del canal estatal como “La Fiera”, “Romané” y “Pampa Ilusión”, las que se ganaron el corazón de la audiencia. Arregui, en tanto, causaba lo mismo en Canal 13 con historias como “Machos” y “Brujas”, y anteriormente en “Ángel Malo” o “Marrón Glacé”. Sin embargo, el fenómeno de ambas parece haber quedado atrás y así lo han dejado claro tras sus protagónicos en “Caleta del Sol” y “Matriarcas”.

La teleserie que protagonizó Carolina junto a Francisco Melo, lanzada en octubre del 2014, se convirtió en una con el peor promedio de sintonía en la historia de las teleseries vespertinas, cayendo frente al primer estreno de María Eugenia Rencoret en Mega, “Pituca Sin Lucas”. A tanto llegó el fracaso, el que marcó el inicio de la crisis en Televisión Nacional, que la producción incluso fue cambiada de horario, dejando el bloque de las 20 horas y fue cortada con tal de anticipar su final para sacarla del aire.

Di Girólamo regresó el 2015 a TVN como la gran carta para revivir el bloque vespertino con “Matriarcas”, reuniéndola con Francisco Reyes, su clásica pareja de teleseries. Aún así, el reinado de Mega parecía no acabar y nuevamente cayó frente a “Papá a la deriva”. Eso sí, en esta oportunidad, en Bellavista 0990 decidieron mantenerla en su horario e incluso sus transmisión se prolongó desde mayo hasta diciembre.

Caso totalmente distinto es el que están viviendo otras actrices como Paola Volpato, Ingrid Cruz, Francisca Imboden y María Gracia Omegna, quienes han sido las caras visibles de las exitosas apuestas que Mega ha lanzado durante los últimos meses y que se han alzado con una excelente sintonía frente a su competencia.

Actualmente Arregui se encuentra trabajando en “El Camionero”, la próxima vespertina de TVN, mientras que Di Girólamo se prepara para ser parte de una serie ambientada en los años 50. ¿Creen que ambas podrán volver a convertirse en el sinónimo de sintonía que alguna vez fueron?