Bailarines del Wuppertal Pina Bausch traen su apuesta independiente al GAM

Thusnelda Mercy, Clémentine Deluy y Damiano Ottavio Bigi presentan un programa con dos obras de creación propia y dos de la coreógrafa francesa Malou Airaudo. En su visita también dictarán un seminario internacional de danza y una conferencia danzada.

Creadora del concepto danza-teatro, la coreógrafa alemana Pina Bausch es uno de los íconos de la danza contemporánea del siglo XX y XXI.  Además de su dilatada trayectoria, su particular conexión con nuestro país  –casada con el poeta Ronald Kay, Orden al Mérito Artístico y Cultural Pablo Neruda,  su última obra fue Pieza Chile: Como el musguito en la piedra, ay, sí, sí, sí– la han erigido en referente obligado de las artes escénicas criollas.

Ahora, tras cuatro años de su muerte, y como parte de la programación internacional GAM 2013,  tres de sus bailarines y fieles seguidores de su legado, traen por primera vez  su proyecto independiente. El  Trío CDT Alemania-Francia-Italia con integrantes del Tanztheater Wuppertal Pina Bausch, presentarán solo dos funciones el 27 y 28 de julio, con dos obras de su autoría y otras dos de la francesa Malou Airaudo.

El trío está conformado por Thusnelda Mercy, Clémentine Deluy y Damiano Ottavio Bigi, pero Deluy sufrió una grave lesión hace algunos días y será remplazada en Chile por otro de los bailarines del Tanztheater Wuppertal, el inglés Scott Jennings.

El programa, de 90 minutos, estará compuesto por Ciudadela, un solo coreográfico interpretado por Damiano Ottavio Bigi, que  aborda con humor la búsqueda de un bailarín que intenta hacer un unipersonal. Luego, Us (Nosotros) y Su (Agua),  interpretados por Thusnelda Mercy y Scott Jennings. Y la cuarta pieza, Herbst (Otoño), interpretada por Mercy, Jennings y Bigi.

“Después de trabajar con Pina no iba a ser tan simple crear nuevamente y encontrarle sentido  al trabajo”, recuerda Damiano a propósito de la conformación de este nuevo proyecto. “Los tres somos distintos sin embargo tanto la calidad como las búsquedas que hacemos, son similares. Creo que esto viene de Pina, ella era una perfeccionista y una investigadora insaciable”, agrega.

“Compartir este viaje nos conecta de una manera muy intensa. De alguna forma es como volver a casa”, completa Thusnelda sobre su arribo al país. “Un retorno a un hermoso lugar de mi memoria. Tantos recuerdos maravillosos junto a ella están asociados a Chile. Vamos a rencontrarnos con amigos, lugares y sabores que ya conocíamos pero, esta vez, mi curiosidad se dirige hacia el redescubrimiento”, completa Clementine.

Con respecto a la escena actual de la danza contemporánea, el Trío CDT considera que es muy  difícil inventar nuevas cosas. “Ya casi todo existe, pero eso  no es lo importante. Lo que importa es ser auténtico, honesto con tus deseos e ideas. Hay muchas cosas lindas e interesantes, así como otras feas y aburridas, pero eso es subjetivo. Es necesario seguir los instintos, sin olvidar el pasado y sin proyectar demasiado el futuro”.

Conferencia danzada

La visita de los talentos coreográficos se provoca gracias a su encuentro  con la bailarina chilena Valentina Morales Valdés. “Conocí a Clémentine y Thusnelda gracias a mi investigación sobre Pina que comencé en Paris el año 2011 y que hoy inicia su fase de doctorado. Supe que en 2009 habían conformado un trío junto a Damiano –en ese momento habían viajado a Italia, India y Argentina– y fue ahí cuando imaginé la creación de un proyecto para invitarlos a Chile para bailar y compartir con mis compañeros todas estas experiencias”, cuenta.

La apuesta se materializó en esta venida que contempla clases a los estudiantes de Licenciatura en Danza de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano y la realización de un seminario dirigido a bailarines y coreógrafos profesionales. Y la visita finaliza con la Conferencia danzada, un encuentro teórico-práctico abierto a todo público, que  tendrá al trío como panelistas –con la moderación de Morales– para referirse a su experiencia y al legado del Wuppertal. “Pina sabía ampliar los límites de nuestros corazones, pero sin exponernos jamás al peligro. Ella sabía hacer danzar el cuerpo y el alma de sus bailarines”, rematan.