Andrea Franco, guionista de “Las 2 Carolinas”: “Independiente de los resultados, es una teleserie que cumple con los objetivos principales de entretener y ser una alternativa”

Además de ser la jefa de guiones de la actual vespertina de Chilevisión, Andrea ha participado escribiendo teleseries como “Entre medias”, “Cómplices”, “Amor por Accidente”, “Los Exitosos Pells”, “40 y Tantos” y “Solamente Julia”. Aquí, en la sexta edición de “Zona de Guionistas”, sección que realiza nuestro foro Área de Ficción Virtual, te invitamos a conocer algo más de ella.

¿Cómo y cuándo comenzó tu pasión por la escritura y los guiones? ¿Recuerdas tu primer borrador? ¿Se concretó alguna vez en alguna serie, teleserie o libro?
La verdad es que siempre tuve onda con la escritura, en cualquier formato. Desde el colegio que desarrollo textos, poesía, adaptaciones de textos narrativos a formato teatral. Siempre participé en talleres de teatro, creo que por eso mis textos siempre tendían a la forma dramática, o los pensaba para ser puestos en escena. Mientras estudiaba en la Escuela de Teatro de la Universidad Católica escribí mis propias obras, participé de lecturas dramatizadas de mis textos, también dirigí obras escritas por mí. Fue el teatro lo que me llevó al guión.

¿Cómo evalúas la experiencia de escribir teleseries y cómo te evalúas como guionista desde entonces? ¿Sientes que has aprendido y/o evolucionado profesionalmente?
Tuve la oportunidad de formarme en la práctica. Nunca estudié guión, solo dramaturgia en los cursos que tuve en la universidad por lo tanto tuve que aprender desde cero todo lo que tiene que ver con la estructura y ritmo de una teleserie que como género es muy particular. Creo que eso fue una ventaja, porque me lancé a escribir teleseries desde la intuición y porque me vi obligada desde el inicio a enfrentarme a todas las variables de esta pega: escaletear, proyectar, y por supuesto dialogar. Mi primera teleserie fue “Entre medias” , y allí la experiencia no fue la de integrarme a un equipo en el que solo dialogas, como sucede ahora en algunos canales. No. A mí me tocó integrarme a un equipo donde todos éramos nuevos, y entre todos tuvimos que aprender y sacar un proyecto adelante proponiendo tramas, escaleteando, proyectando, todos con la misma responsabilidad en cuanto a autoría. Fue intenso, pero una súper buena escuela. Aprender a llevar una historia, a tener una visión global, ser capaz de proponer mucho y muy rápido porque el ritmo de trabajo es frenético, poder trabajar en distintos equipos, con distintos jefes, para diferentes horarios… Después, con los años, habiendo trabajado en otros proyectos, en otros formatos, y ya con estudios formales de por medio, he ido profundizando todos estos conocimientos, pero creo que para mí la práctica ha sido lo fundamental en mi desarrollo.

Como guionista es de suponer que tienes ideas en mente para historias o incluso posibles ideas originales que podamos ver en un futuro para televisión. ¿Cuál es tu mayor fuente de inspiración para crear esas historias?
No tengo una fórmula o una fuente particular de inspiración. Creo que cualquier cosa puede motivar la creatividad. Imágenes, literatura, una frase que le escuchaste a alguien en la micro… Lo básico para mi es estar atento a lo que pasa a tu alrededor. Gestos, sonidos… En eso creo que mi formación como actriz me determina bastante. Por deformación profesional uno es muy observador, a veces casi copuchento. Y también un poco ladrón en el buen sentido de la palabra. Escuchas una frase entretenida o ves algo que te gusta y lo robas para trabajarlo de otra manera. Yo siempre ando anotando todo lo que me llama la atención, lo que sea, un titular de diario, una frase de un poema, el letrero de un almacén de barrio… Todo sirve como estímulo. No se trata de copiar, pero sí de reformular o darle una nueva mirada a lo que tienes a tu alrededor. Si finalmente ya no hay historias nuevas. Hoy en día tiene más que ver con el punto de vista particular de un autor para mostrar una realidad. Creo que ahí es donde se juegan las historias en cualquier formato.

¿Cómo evalúas la ficción en la televisión hoy en día? ¿Crees que ha sido una evolución o una involución?
Más que evolución o involución yo creo que estamos en un momento decisivo. Sin duda el formato serie es donde se están dando los productos más interesantes tanto afuera como en Chile. Lo que yo echo de menos acá es que los canales se la jueguen y experimenten en esa línea. Hoy los únicos que se la juegan son las productoras. Ellos generan los proyectos, ellos ganan CNTV. Los canales, salvo excepciones, están jugando un rol más bien pasivo tanto en la generación como en la producción de nuevos proyectos de ficción y creo que eso finalmente es perjudicial. Como el canal no pone plata no se involucra en el producto, lo programa en un horario donde no estorbe a su programación, la serie se ve poco y a nadie le importa demasiado. Si queremos tener industria televisiva hay que generar contenidos, nuevas ficciones locales, y para eso es vital que los canales asuman un rol más activo. Y esto no solo corre para las series. En cuanto a teleseries tenemos un canal con una tremenda audiencia que es TVN. Creo que ellos tienen la oportunidad, la infraestructura y los recursos para llevar las teleseries a un nuevo nivel. Ya lo hicieron estableciendo nuevos horarios como nocturnas o juveniles. Creo que ahora se podría avanzar en términos de estructura, temas, tratamiento de personajes… Un canal con un público establecido no necesita seguir reciclando fórmulas, puede arriesgar más. Y si un canal lo hace, los demás podrían entusiasmarse.

¿Qué género te atrae más escribir? ¿En cuál te gustaría incursionar más?
No tengo una preferencia. Pero algo que no me ha tocado escribir es ficción histórica. Creo que me gustaría incursionar por ahí.

¿Para qué tipo de público y horario prefieres escribir?
Sin duda el horario nocturno te permite mayor profundidad y libertad a la hora de abordar las distintas temáticas. Pero creo que existe un tremendo desafío en cuanto a profundidad y creatividad en los horarios diurno y vespertino y en generar ficción para diversos grupos etáreos. Jóvenes, adultos mayores… Sé que mientras nos gobierne el rating la televisión de nicho seguirá siendo una utopía en Chile, pero creo que a veces los productos familiares no alcanzan a cautivar a las audiencias justamente por su “inespecificidad”.

¿Te hubiese gustado escribir algo cercano al formato foronovela antes de empezar a escribir teleseries, con el fin de recibir comentarios y críticas para formarte como guionista?
La verdad nunca lo pensé. Cuando me llamaron a escribir teleseries yo estaba dedicada al teatro. Las teleseries se me presentaron como una súper buena oportunidad de escribir en un formato que no manejaba, pero no estaba dentro de mis planes. Pero claro que habría sido una buena práctica haber experimentado en un formato como ese.

¿Te proyectarías en escribir un libro? ¿Adaptarías uno para convertirlo en una serie o teleserie?
Ahora estoy preparando un par de obras de teatro. Un proyecto Fondart sobre Gabriela Mistral y otro texto histórico. Creo que escribir teatro es algo que voy a seguir haciendo. No sé si para editar un libro, pero sí para ponerlas en escena. Y en cuanto a adaptar, claro, creo que hay proyectos que podrían ser desarrollados en formato televisivo o incluso cine. Pero considerando que en televisión la mayoría de las veces se trabaja a pedido, no sé si sea muy viable.

¿Qué opinas sobre el apostar por producciones extranjeras en vez de llevar más inversión a la realización de productos nacionales de ficción, de parte de los grandes canales de televisión?
Creo que eso denota una tremenda inseguridad de la cual el rating es el gran culpable. Pero a la vez da cuenta de una contradicción. Por ejemplo, cuando se compran formatos extranjeros y se adaptan, muchas veces se hacen cambios tremendos en las historias, entonces uno se pregunta ¿por qué mejor no apostar por una historia nueva, si se compra una que está supuestamente probada, pero se la cambia casi por completo? No digo que las adaptaciones o las producciones extranjeras no deban existir, todo lo contrario, creo que es bueno que el espectador tenga productos variados y pueda decidir qué ver. Pero de ahí a pensar que apostar por un producto extranjero es garantía de éxito… Creo que no es tan simple. En el fondo de lo que esto da cuenta es del poco interés que tienen los canales en desarrollar la ficción local. Para mí es un tema de riesgo. Creo que con buenas estrategias los canales podrían desarrollar producción de ficción propia sostenida en el tiempo sin perder demasiado.

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