Algo más de la talentosa Paula Sharim

Paula Sharim Paula Sharim

La divertida Luna de “Lola”, nos habla de su historia en la televisión y en nuestras teleseries.

Paula estudió actuación en la Escuela de Teatro de la Universidad Católica. Su salto a los sets televisivos fue en 1988 para debutar en Vivir Así, sin embargo, para ella esa experiencia fue casi nula. Lo que sí recuerda es la invitación del director Oscar Rodríguez para integrarse a las teleseries. Ahí destacó en producciones como Te conté, Villa Nápoli y Marrón Glacé, entre otras.

El año 1997 partió a Mega para protagonizar Rosabella, en donde interpretó a Cecilia. Su paso por la señal privada fue compartido con el nacimiento de su segunda hija, razón por la que se alejó de la televisión, además de seguir con su pasión por las tablas.

Pasaron casi ocho años cuando le ofrecieron volver a la pantalla y participar en Brujas, ahí se convirtió en la trabajólica y obstinada Angelina Contreras, personaje que fue acompañado por el éxito de la producción de Canal 13, un regreso triunfal. Sin embargo, al año siguiente vivió lo contrario, el fracaso de Descarado, aunque cuenta que personificar a Francisca fue todo un respiro en la historia.

Su último trabajo lo realizó en Lola, siendo parte de la teleserie más larga de la historia, se transformó en Luna, una chanta en todo su esplendor.

¿Qué se siente ser hija de un gran actor como Nissim Sharim?
Siento orgullo, agradecimiento y una energía diaria que mi padre se ha encargado de inyectarme respecto a la profesión. Lo admiro profundamente por su talento y capacidades, y sobre todo por la generosidad como buen hombre de teatro que lo caracteriza en la vida artística.

¿Cómo llegaste a la televisión?
Llegué con mi currículum en la mano a Canal 13, me encontré en la escalera del área dramática con Oscar Rodríguez, gran maestro y director. Me entrevistó y a la semana siguiente me invitó a participar en su teleserie que se empezaba a grabar en esos días. Patudez, ganas y suerte…

Al llegar a las pantallas. ¿Sentiste el peso de ser la hija de?
No sentí peso por ser hija de… más bien una mirada especial, curiosa, tal vez una cercanía a la vida artística que me resolvió lo complejo que a veces resulta ingresar a este medio.

Conocida es la aversión que tiene tu padre por la actuación televisiva, en vista de esto ¿cómo tomó él el hecho de que tú que fuiste criada en un ambiente netamente teatral y preparada profesionalmente para desenvolverte en el teatro, hayas hecho de la actuación televisiva uno de los fuertes de tu desarrollo como actriz?
Mi padre no siente aversión ninguna por la actuación televisiva, no hay que olvidar que él junto a sus compañeros de Ictus exploraron y formaron un maravilloso programa de TV llamado “La Manivela” que se mantuvo mucho tiempo y viajó por varios canales…
Tal vez te refieres a sus grandes reparos artísticos respecto al género de la teleserie. Justamente es su interés en la actuación en este medio el que lo lleva a generar críticas profundas y abiertas al respecto… es difícil sostener una historia en 100 capítulos, una coherencia actoral y también una armonía absoluta del grupo que es uno de los elementos más importantes en la actuación. Sin embargo, yo comencé y tuve un desarrollo mucho más rápido en la TV que en el teatro y él supo mantener un respeto y un estímulo para que mi trabajo fuera siempre serio y honesto. El tiempo ha revelado que el desarrollo de un actor tiene mil caminos posibles. Igual pienso que hay más mito que realidad en esta idea.

¿Qué recuerdas de tú debut en las teleseries con Vivir Así?
Vivir Así fue un paso casi externo por las teleseries… casi no lo recuerdo.

¿Cómo fue la experiencia de tener un rol protagónico en Rossabella? ¿Qué recuerdas de tu paso por Mega?
Rosabella fue una linda locura, un trabajo artesanal y casi familiar para lograr llegar al estreno. Noches enteras de grabación… mucha ropa interior, horarios incumplidos y extenuantes jornadas de trabajo. Pero por sobre todo, el mejor recuerdo de amigos, un grupo humano impecable, cariñoso y unido. Herval Abreu, amigo querido, debutó como Director General y lógicamente imprimió un sello de profesionalismo y unión que lo ha caracterizado hasta hoy. Queda en mi recuerdo haber trabajado con grandes amigos y haber esperado el nacimiento de mi segunda hija durante las grabaciones… Puedes imaginar, ¡inolvidable!

¿Consideras que sería importante que volvieran a tener un área dramática?
¡Claro que Mega debería tener un área dramática otra vez! Hay mucho que hacer y proponer y poco espacio televisivo.

¿Cómo te tomaste el éxito de Brujas, y después la no muy buena recepción de Descarado?
Brujas fue mi reencuentro con Canal 13. Un agrado, una alegría de sentir que las teleseries me provocaban gran placer y que el equipo del canal, aunque modificado, seguía haciéndome sentir en casa. El éxito… bueno, uno se alegra y entra en un estado de euforia transitorio, lo que permanece es el trabajo a diario y la satisfacción de construir un personaje que me gustaba. También el agrado de trabajar con un director como Ítalo Galleani que dejaba el alma en la pega. Descarado… jajajá, nunca la logré entender completamente, pero al igual que Brujas, en este caso al revés por la mala recepción del público, fue una sensación transitoria y como siempre en el arte, hay que saber esperar y concluir lo que uno comienza. En lo muy personal fue una sensación igualmente satisfactoria, ya que el personaje me regaló alegría y desinhibición a granel.

¿Qué sentiste al ser parte de un proyecto como Lola? ¿Cómo fue la recepción del elenco al integrarte a esa producción?
El elenco de Lola venía ya con mucho vuelo cuando yo entré hacia el final. Era una humorada que Ítalo (Galleani) quería hacer a buen nivel y lo encontré entretenido. El equipo cariñoso, me tocó encontrarme con amigos y fue una recepción natural y generosa. Por cierto que di rienda suelta a mi parte de comediante y resultó muy agradecido.

¿En quién te inspiraste para interpretar a Luna Valladares?
Luna fue cambiando a medida que se convertía en un personaje estable y partícipe del conflicto central. Creo que utilicé una mezcla entre mi propia picantería, el ingenio del chanta y la respuesta del público que quería reír. No me inspiré en nadie en particular.

¿Cómo fue trabajar con Héctor Morales, Jorge Alberti y Blanca Lewin mayormente?
Trabajar con Héctor y Jorge fue lo mejor que me ha pasado en años. Una complicidad inmensa y un encuentro casi de niños de 15. Volví a la adolescencia y realmente fue un regalo. Con Blanca trabajé menos, pero la conocí y admiré su talento, su capacidad y sobre todo me gustó el rigor y el respeto que ella impone. Le tomé gran cariño y me gustaría volver a compartir algún escenario con ella.

¿Qué dio origen a tu amistad con Jorge Alberti? ¿La sigues manteniendo?
Mi amistad con Jorge comenzó con una gran empatía que se produjo entre nosotros y que se fue transformando en una relación muy cercana y enriquecedora. Jorge es un hombre de grandes lealtades, de sentimientos lindos y por sobre todo de una humildad casi increíble. Estrechamos lazos familiares con Katia, ahora su mujer, mi marido, mis niños y “Luna” una cachorrita labradora que se fue con ellos a compartir la vida. Por cierto que mantenemos la amistad en la medida que la distancia lo permite. ¡Me habría encantado ir al casamiento pero se les ocurrió hacerlo en Navidad! Nadie puede…

¿No te incomoda hacer roles secundarios y menores?
Sí, ése es un tema para mí. Tal vez nunca lo he expresado pero creo que he tenido que elaborar algunas vanidades que surgen en este espacio. Los personajes secundarios son los que sostienen la segunda línea en las teleseries y le dan el color y el matiz para que brillen; a veces he querido tener más espacio y más protagonismo… pero también eso significa una vida en los estudios de TV lo que hace difícil vivir el resto de la vida, el ser mamá y también ser miembro del directorio en un teatro se ve atrapado por esa demanda de los protagónicos. En definitiva a veces frustrante, otras veces cómodo y desafiante. Uno también es quien abre oportunidades en cada papel para que éste crezca y se desarrolle.

Respecto a lo anterior. ¿Crees que tu talento en televisión es poco valorado?
Sí, a veces siento una gran valoración por mi trabajo y espero recompensas artísticas que no llegan…

De todos los personajes a lo largo de tu carrera. ¿Cuál es tu preferido?
Gina vista ahora me gustó, pero me complicó mucho hacerla. Probablemente la que más he disfrutado fue la Panchita en Descarado porque era un aire, un respiro en la historia y me divertía inventando lo que fuera, me dieron amplios poderes para desarrollarla y me encantó la cursilería sexy que le fuimos agregando.

¿Cómo relatas tu experiencia de trabajar tantos años en Canal 13?
Mi casa, mi gente, una familia con la que a veces uno riñe y otras sueña y es feliz. Crecí y maduré trabajando en el canal y eso es algo que queda marcado. Para mí no es igual estar en un lugar que en otro. Han sido buenos años haciendo un balance hasta ahora.

¿Mantienes contrato con el canal? ¿Tienes algún proyecto televisivo para este 2009?
No mantengo contrato con Canal 13 y proyectos tengo dos, pero soy un poco supersticiosa y no me gusta contarlos hasta que resultan.

¿Te han ofrecido participar en alguna teleserie de TVN?
Sí, me han invitado varias veces a TVN. No lo he podido hacer porque siempre algún miedo al cambio me ha invadido. Es una limitación mía que tal vez me ha dejado sin hacer cosas que habrían sido buenas.

¿A qué actores admiras?
¿Chilenos? ¡Muchos! Mi padre, María Elena Duvauchelle, Roberto Poblete, los admiro y los conozco en lo más profundo. Me gusta el encanto de Tamara Acosta, la profundidad de Aline Kuppenheim, la intensidad de Loreto Valenzuela, Daniel Muñoz, Daniel Alcaíno, Nelson Villagra, Catalina Saavedra. ¡Uf! Demasiados para nombrarlos a todos.

¿Con qué actor que no hayas trabajado, te gustaría trabajar?
¡Muchos!

¿Qué teleserie es tu favorita?
Me gustó mucho Amores de mercado.

¿Te gusta ver teleseries?
Como mencioné antes, vi Amores de Mercado hasta la mitad ya que en ese período me fui a vivir a Barcelona y siempre me quedé con ganas de ver cómo terminaba… Tal vez antes, hace unos años, me gustaba ver más teleseries que ahora, el seguirlas esclaviza un poco… veo más en el invierno cuando el clima te invita a estar arropadito dentro de tu casa.

¿Cuál sería tu papel soñado e ideal?
Un papel donde pudiera combinar una historia intensa ojalá de amor, con espacios de comedia y enredos.

Como actriz. ¿Los canales deberían retomar la iniciativa de realizar los opening con los nombres de los actores?
Me da lo mismo. La notoriedad no está en eso sino en lo que el actor logra.

¿Estás de acuerdo con los alargues de las teleseries?
Los alargues en general son complicados, tediosos, pero no me producen ni frío ni calor.

¿Participarías en una producción nocturna? ¿Cómo tomas el desnudo televisivo?
Por supuesto que participaría en una nocturna. No creo que necesariamente tenga que estar vinculada a desnudos, pero no tengo reparos con ello. El reparo y el límite me lo impongo yo por un tema familiar, no sé si me complicaría que mis hijos adolescentes vieran a la mamá pilucha en pantalla. No se ha dado y no lo he pensado muy seriamente hasta el momento.

¿Cómo ha sido trabajar con Antonella Ríos, ya que en este momento preparas una obra junto a ella, y además han trabajado juntas en teleseries?
Con Antonella tenemos una linda relación. Es mi amiga, la quiero muchísimo, siempre le digo que es mi hermanita chica y es una persona llena de cariño para entregar. La maternidad nos acercó mucho, es una tremenda mamá y una persona adorable. Nuestro proyecto teatral es ambicioso, pero estoy segura que irá por buen camino.

¿Estás en algún proyecto teatral? ¿Puedes contarnos de que se trata?
Mi proyecto inmediato es en el Ictus con mi grupo con el que hemos vuelto a la creación colectiva después de hacer una obra de texto. Estamos a punto de estrenar… Como siempre pasa es algo incierto, pero pienso que nuestra mayor fortaleza es poner en escena lo que está en el aire de nuestro entorno. Las últimas obras han sido increíblemente coincidentes con la actualidad, sin pensarlo ni buscarlo y es lógico, en la creación colectiva está un pedazo de tu persona, de tus percepciones del mundo y de lo que te rodea. Lo que nos falta es el nombre.

¿Has hecho cine?
No. Sólo hice un corto con Tatiana Gaviola hace muchos años… Es algo pendiente que quiero hacer y pronto.

¿Qué situaciones de la vida diaria te hacen sentirte tremendamente agradecida?
Ver a mis hijos sanos, felices. Reducir al máximo las exigencias de la “felicidad” y disfrutar de la armonía del amor, y de la familia. Agradezco el estar viva, sana y el ser amada.

¿Algunas palabras para tus admiradores de Fotech.cl?
¡Qué rico tener admiradores! ¿Dónde están? Realmente mi saludo y mi cariño va en esta sincerísima entrega en tantas preguntas que respondí con dedicación y verdad a toda la gente que recibe lo bueno y lo malo de nuestro oficio. ¡Muchas gracias!

Comentarios

  1. Locoluis dice:
    Me encanta esta actriz, desde el tiempo de Marrón Glacé cuando era un espantapájaros con carita de ángel. Una lástima no poder verla más seguido en televisión.

    Un día voy a ir al Ictus. No sé cuándo […] (no hay tiempo para nada hoy en día), pero si llego a ir, voy a ir a verla a ella actuar. 😛