2014: El año de la “Mega-Aplanadora”

Mega arrasó este 2014. Este año se le dio todo a la primera estación privada del país. Con una mezcla de fortuna y muy buenas decisiones, se hicieron con el primer lugar en sintonía en la TV abierta de este año, y la competencia no encontró la manera de frenarlos. Quien pretenda atribuir el éxito de Mega únicamente a las teleseries turcas se equivoca medio a medio.

Desde la muerte de Ricardo Claro y la compra por parte del grupo Bethia, Mega entró en un interesante proceso de apertura y mejoramiento. Dejaron de lado el estigma del canal donde convivían el conservadurismo más militante (Raúl Hasbún, John O’Reilly) con el libertinaje más descarado (Mekano, Morandé con Compañía), y dieron pasos en dirección a transformarse en un canal competitivo sin complejos, y este año se están viendo los frutos de esa estrategia.

Si bien es innegable que Mega encontró una verdadera mina de oro en las teleseries turcas “Las Mil y una Noches” y “Fatmagul”, también hay que reconocer que acompañó ese monumental golpe de suerte con muy buenas decisiones y la contratación de grandes profesionales, como Patricio Hernández y María Eugenia Rencoret. La programación de Mega es mucho más que las aventuras de Onur y Sherezade: después de años marcando el paso y dando pena, potenciaron “Mucho Gusto” transformándolo en el rey indiscutido de los matinales; reinventaron su históricamente penosa área de prensa, transformando a “Ahora Noticias” en el noticiario más visto; potenciaron “Más Vale Tarde”, que partió como un primo hermano de “Mentiras Verdaderas” y que ahora tiene vuelo propio; sacó del aire programas inútiles como “Secreto a Voces”; y por fin lograron hacer una teleserie como la gente con “Pituca Sin Lucas”, y un buen reality como “Amor a Prueba”. A esto hay que agregar al insumergible “Morandé con Compañía”, que año a año hace gala de una infinita capacidad de reinvención; el éxito de repeticiones de series como “Casado con Hijos” y algunas series interesantes como “El Niño Rojo”. Incluso demostraron ojo al escoger las teleseries turcas: desecharon “El Sultán” por lejana, a pesar de ser protagonizada por el actor Halit Ergenç, el hombre detrás de Onur en “Las Mil y una Noches”. Canal 13 compró esa teleserie, apostó todas sus fichas a ella, pero a la fecha los resultados han sido decepcionantes.

Hay otro hecho clave acá. Mega se convirtió en un verdadero “club de los renegados”, de profesionales de trayectoria que venían de ser desechados, no considerados o no suficientemente valorados por sus canales anteriores: Luis Jara, Katherine Salosny, Ivette Vergara, Álvaro Sanhueza, María Eugenia Rencoret, Soledad Onetto y Karla Constant. Lo de la “Quena” Rencoret es un ejemplo notable: responsable de muchas de las grandes teleseries de TVN en la década de los 90, fue dejada de lado, y ahora está en Mega, a cargo de un exitoso culebrón que recuerda su trabajo pasado, con muchos de los rostros históricos del área dramática de TVN a su lado. Y mientras tanto, en el canal de todos se toman la cabeza a dos manos, e intentan recuperar el liderazgo perdido.

No hay quien detenga a la “Mega-Aplanadora”. Ni siquiera programas otrora invencibles como “En Su Propia Trampa” y “Los 80” pudieron contra ella. Y parece tener combustible para rato, porque a todo lo anterior hay que sumar que ahora Mega tiene en su poder una potencial nueva fuente de rating: los derechos de transmisión de los amistosos y partidos eliminatorios de la selección chilena de aquí al mundial de Rusia 2018. Si bien cuentan con profesionales competentes en sus filas como el “tenor” Rodrigo Sepúlveda y el “Trovador del Gol” Alberto Jesús López, creo que le vendrían bien un par refuerzos de nivel en esa área.

Esta situación de dominio casi incontrarrestable de Mega es una oportunidad y exigencia a los demás canales para que ofrezcan programas frescos y atractivos para tratar de conquistar a los televidentes. Aunque han salido programas interesantes como “Top Chef”, “Sudamerican Rockers”, “MasterChef” y “La Chúcara”, aún no han dado con la fórmula para romper este dominio. Lo de Mega es mucho más que las teleseries turcas: es inteligencia, profesionales competentes y muy buenas decisiones.